Tom Cruise ha sufrido uno de los peores estrenos de toda su carrera con Digger, la comedia negra y satírica dirigida por Alejandro G. Iñárritu. La película apenas recaudó 8 millones de dólares en Norteamérica durante su primer fin de semana, una cifra muy pobre para una producción que superó los 160 millones de presupuesto.
Sin embargo, el actor ya había dejado clara su postura antes de conocer el resultado. En una entrevista en el pódcast On Film With Kevin McCarthy, publicada el mismo día del estreno, Cruise aseguró que no hace películas pensando en el fin de semana de estreno, sino con la intención de crear una obra cinematográfica capaz de perdurar en el tiempo. Sus palabras se han vuelto virales tras conocerse el batacazo en taquilla.
Durante la conversación, Cruise e Iñárritu recordaron el caso de Blade Runner, de Ridley Scott, una película que no fue aclamada en su estreno y que con los años se consolidó como una de las mejores obras de ciencia ficción de la historia. Para ambos, el verdadero valor de un filme se mide a largo plazo.
Una mirada al cine de otra época
El protagonista también evocó sus inicios en Hollywood. Según explicó, tuvo la suerte de estrenar películas en los años ochenta y noventa, cuando los títulos podían mantenerse en cartelera durante un año entero. Puso como ejemplo Rain Man y Nacido el cuatro de julio, que se proyectaron una y otra vez durante meses.
A partir de ahí, Cruise planteó la pregunta que, según él, guía su trabajo: cómo hacer una película que trascienda, perdure y evolucione. Y no dudó en situar a Digger dentro de ese grupo de títulos llamados a crecer con el paso del tiempo.
Las cuentas que no salen
Los números, por ahora, no le dan la razón. Con un presupuesto de producción de entre 160 y 180 millones de dólares, a los que se suman otros 100 millones en marketing, la película necesitaría unos 350 millones en la taquilla mundial para recuperar la inversión. Tras un arranque global de apenas 20 millones, esa meta parece imposible, y las previsiones apuntan a unas pérdidas de entre 150 y 200 millones de dólares en cines.
Digger fue promocionada como el primer papel de Cruise fuera del cine de acción en casi una década. En ella interpreta a Digger Rockwell, un magnate del petróleo que se enfrenta al fin del mundo después de que una de sus plataformas en la Antártida falle y provoque que los casquetes polares se desplacen hacia Europa y otros lugares.
La recepción crítica tampoco ayudó a despejar dudas. Las opiniones estuvieron muy divididas: mientras algunos críticos la celebraron como una obra maestra, otros la consideraron un fracaso difícil de soportar.
Pese a todo, Cruise utilizó sus redes sociales durante el fin de semana de estreno para mostrar su orgullo por el proyecto. El actor agradeció al elenco y al equipo su dedicación y su esfuerzo, y calificó la experiencia de inolvidable. Su apuesta está clara: confía en que el tiempo pondrá a Digger en el lugar que, a su juicio, merece.




