Paul McCartney no está del todo conforme con una decisión de reparto en el ambicioso proyecto que Sam Mendes prepara sobre los Beatles. El músico británico ha revelado que escribió directamente al director para quejarse de un detalle que, a su juicio, falsea la historia del grupo: la estatura de Paul Mescal, el actor elegido para interpretarlo, que es más bajo que el intérprete que da vida a John Lennon.
Mendes rueda cuatro películas, una dedicada a cada integrante de la banda de Liverpool. Junto a Mescal, el reparto lo completan Harris Dickinson como John Lennon, Joseph Quinn como George Harrison y Barry Keoghan como Ringo Starr. Según McCartney, la diferencia de altura entre los actores no se corresponde con la realidad de los cuatro músicos.
«¡Todos medíamos lo mismo!», aseguró el exbeatle durante su participación en el pódcast Good Hang. El artista explicó que solo Ringo Starr era algo más bajo que el resto y animó a cualquiera a comprobarlo en las fotografías de la época, en las que, insiste, los cuatro aparecen con una estatura muy similar.
Un mensaje directo al director
McCartney contó que fue el propio Mendes quien le envió una imagen del rodaje en la que los actores cruzan el célebre paso de cebra de Abbey Road. En esa fotografía, el personaje de Paul aparece claramente más bajo que el de John. Su reacción fue inmediata: le escribió un mensaje en el que le pedía que no lo hiciera y le recordaba que le había prometido evitarlo.
El músico reconoció que no sabe cómo se tomará el director su comentario, aunque dejó claro que ya se lo había advertido antes. Según relató, le dijo que solo tenía una cosa que decirle sobre el reparto: que Mescal era un poco más bajo.
El precedente de Nowhere Boy
No es la primera vez que McCartney protesta por este motivo. Ya le ocurrió con Nowhere Boy (2009), la película de Sam Taylor-Johnson sobre la adolescencia de John Lennon. En ella, Aaron Taylor-Johnson interpretaba al joven Lennon, mientras que Thomas Brodie-Sangster, de menor estatura, encarnaba a McCartney en un papel secundario.
«Mi personaje es un poco debilucho», recordó el músico, que lamentó que en la cinta Lennon llegara incluso a tirarlo al suelo. Cuando se quejó ante la directora, que sigue siendo buena amiga suya, ella le respondió que aquello era una película y no un documental. McCartney admitió que esa explicación no le convenció, pero que ya no podía hacer nada porque el rodaje estaba terminado.
El proyecto de Mendes, titulado oficialmente The Beatles – A Four-Film Cinematic Event y respaldado por Sony Pictures, se encuentra en plena producción, que se prolongará durante un año. Las cuatro películas llegarán a los cines en abril de 2028 de forma simultánea.
La productora Pippa Harris explicó en el Festival de Cine de Londres del BFI que la intención es que el público pueda disfrutarlas en salas durante el mismo periodo. Aunque no espera que nadie las vea todas en un mismo día, sí confía en que los espectadores repartan las cuatro entregas a lo largo de un mes, ya sea una por semana o varias en un mismo fin de semana.




