El cineasta italiano Luca Guadagnino no se esconde ante la polémica. Su nueva película, Artificial, pone bajo el foco a algunos de los nombres más influyentes de la inteligencia artificial, entre ellos el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, y el director asegura que no le preocupa en absoluto cómo puedan reaccionar los protagonistas reales de esta historia.
La película se presentó el pasado lunes en el Festival de Cine de Nueva York y llega en un momento especialmente oportuno, cuando el debate sobre el poder de las grandes tecnológicas está más vivo que nunca. Andrew Garfield encarna a Altman en una trama centrada en aquellos días de noviembre de 2023 en los que el empresario fue despedido de OpenAI y, poco después, recuperó su puesto al frente de la compañía.
El reparto se completa con nombres muy llamativos. Yura Borisov, la gran revelación de Anora, interpreta a Ilya Sutskever, el cofundador de OpenAI que impulsó la salida de Altman; Monica Barbaro da vida a Mira Murati, antigua directora de tecnología de la empresa, e Ike Barinholtz se pone en la piel de Elon Musk.
Un mensaje directo a los poderosos
En una entrevista concedida a Vulture, el director de Call Me by Your Name y Rivales fue preguntado sobre si temía la respuesta de Altman o de cualquier otra persona retratada en la cinta. Lejos de mostrarse cauteloso, Guadagnino abrió la puerta a una sorpresa: quizá, dijo, acaben adorando la película. Acto seguido dejó clara su postura: no tiene miedo, y considera que quienes acumulan tanto poder deben ser plenamente conscientes de que han de rendir cuentas ante la comunidad.
El cineasta también reveló que algunas de las personas que aparecen reflejadas en la historia contactaron con él de manera indirecta, aunque prefirió no desvelar de quiénes se trataba y aclaró que nunca llegó a mantener una conversación con ellas. Por su parte, Altman todavía no ha hecho ningún comentario público sobre la película.
El salto de Amazon MGM a Neon
El camino de Artificial hasta las salas no ha sido sencillo. El proyecto nació en Amazon MGM, pero el estudio decidió abandonarlo después de que Amazon anunciara una inversión de 50.000 millones de dólares en OpenAI. Fue entonces cuando la distribuidora Neon se hizo con los derechos de la película. Preguntado por este cambio, Guadagnino evitó entrar en polémicas: prefirió no dar detalles y subrayó que siente un enorme aprecio por todo el equipo de esa compañía, al que considera su amigo.
En cuanto a la inteligencia artificial como herramienta, el director mantiene una posición tranquila. Afirma que no la utilizaría en sus propias películas, pero tampoco se considera partidario de prohibirla. Se describe como alguien abierto a cualquier transformación, que acepta los cambios y los observa de cerca, porque oponerse a ellos no le parece la actitud adecuada. Su consejo es sencillo: esperar y ver qué ocurre.
Con este planteamiento, Artificial se perfila como una de las propuestas más comentadas de la temporada, un retrato incómodo de la industria tecnológica que llega firmado por uno de los autores más personales del cine actual y que promete dar mucho que hablar en los próximos meses.




