Santiago.– Una denuncia sobre una presunta agresión sexual contra una adolescente de 17 años ha generado preocupación y reclamos de esclarecimiento, luego de que seis jóvenes señalados como estudiantes de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) fueran vinculados al supuesto hecho.
De acuerdo con la versión difundida sobre el caso, el incidente habría ocurrido la noche del miércoles, cuando presuntamente la adolescente fue drogada y posteriormente abusada sexualmente. Según el relato, la menor habría sido encontrada en el área de estacionamiento de la universidad con su ropa rota.
Hasta el momento, no se han divulgado públicamente detalles de una investigación oficial que permitan establecer las circunstancias en que ocurrió el hecho ni determinar responsabilidades.
Reclaman respuesta de las autoridades y la universidad
Tras conocerse la denuncia, estudiantes y personas que aseguran estar relacionadas con el caso han reclamado un pronunciamiento de UTESA y una investigación que permita esclarecer lo sucedido.
También circulan señalamientos de que comentarios relacionados con el caso habrían sido eliminados de plataformas vinculadas a la institución y de que correos enviados para solicitar respuestas no habrían recibido contestación. Estas afirmaciones tampoco han sido verificadas de manera independiente.
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La controversia surge además en momentos en que estudiantes cuestionan disposiciones de un reglamento universitario que, según denuncian, contempla sanciones por determinadas publicaciones o comentarios relacionados con la institución, incluso medidas que podrían afectar la matrícula.
Asimismo, estudiantes han denunciado presuntos episodios anteriores de acoso sexual atribuidos a docentes, incluyendo alegaciones de profesores que supuestamente habrían solicitado favores sexuales a cambio de aprobar asignaturas. Se trata de acusaciones que requieren investigación y sobre las cuales deben garantizarse tanto la protección de posibles víctimas como el debido proceso de las personas señaladas.
El caso ha provocado llamados para que las autoridades competentes investiguen la denuncia, tomando especialmente en cuenta que la presunta víctima tiene 17 años, así como para que la universidad explique los protocolos establecidos para prevenir y atender situaciones de violencia y acoso sexual dentro de su comunidad académica.




