Damian Kocur está listo para La Manche, su nuevo proyecto tras el reconocido El Volcán (Under the Volcano), candidata polaca a los premios Óscar en 2024. La cinta, presentada en el Venice Production Bridge y producida por Kijora Film, contará con la coproducción de la alemana Oma Inge Film y la francesa Les Contes Modernes.
Kocur, también responsable de Bread and Salt, estrenada en Venecia, adelantó a Variety el tono de su nueva obra. Este proyecto no es una película de género ni un comentario social, declaró el cineasta. Creo que será una película sobre la Polonia contemporánea, sobre la explotación de estereotipos y el trauma histórico. La Manche, dijo, mostrará una Polonia que es a la vez cómica y dramática.
La historia sigue a un joven residente de Varsovia que recibe una oferta para trabajar en una película extranjera rodada en Polonia. Su tarea consiste en encontrar localizaciones adecuadas y actores no profesionales, lo que lo obliga a emprender un viaje a través del país, un recurso que permite a Kocur retratar distintas realidades sociales del territorio polaco.
Una mirada a la frontera con Bielorrusia
La Manche también abordará la controvertida crisis fronteriza entre Polonia y Bielorrusia, un asunto ya retratado en Green Border, de Agnieszka Holland. Kocur reconoció que enfrentó dificultades durante el desarrollo del proyecto.
Sigue siendo el elemento dominante y más importante de la película, pero en este punto solo se puede analizar desde una perspectiva postraumática, afirmó el director. El cine intervencionista, que tiene el potencial de influir en las opiniones de la gente y de los políticos, solo tiene sentido cuando es oportuno. En este sentido, Green Border ha agotado el tema, añadió.
A pesar de centrarse en Polonia, el proyecto despertó el interés de colaboradores internacionales gracias al recorrido previo de Kocur. El Volcán se proyectó en más de cien festivales en todo el mundo, señaló la productora Marta Szymanowska.
El interés de los productores europeos
Aunque profundamente local, ya que la historia transcurre en pequeños pueblos y aldeas a lo largo de la frontera polaco-bielorrusa, la cinta abre la puerta a una mirada más profunda sobre los confines orientales de Europa, apuntó Szymanowska, quien produce la película junto a Anna Gawlita.
Gawlita explicó que la película criticará la perspectiva del habitante de la ciudad sobre el campo, así como la visión de Occidente sobre Oriente, y que obligará a examinar la polarización interna de las sociedades europeas. Kocur, añadió, se mantiene fiel a su método de trabajar con actores no profesionales, cuyo casting se centra más en conocer a la gente que en poner a prueba sus dotes interpretativas.
Ambas productoras están convencidas de que La Manche será una película relevante dentro del panorama europeo. Desafía la percepción estereotipada de Polonia como una tierra de traumas, un país aún asociado a la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, y retoma el tema de la migración de una manera menos obvia, vinculándolo a una perspectiva histórica, sostuvo Szymanowska.
Gawlita, por su parte, subrayó que Kocur también aborda las duras realidades de la precariedad contemporánea, que afecta especialmente a quienes se incorporan al mercado laboral. Damian revoluciona las cosas en muchos sentidos, concluyó la productora sobre el nuevo proyecto del cineasta polaco.
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