Kaia Gerber ha construido en los últimos años una identidad propia más allá del apellido que la acompaña. Hija de la icónica modelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, la joven de Los Ángeles ha pasado de ser observada bajo la etiqueta de nepobaby a consolidarse como modelo, actriz y una de las nuevas caras con mayor proyección de Hollywood. Sin embargo, una reciente entrevista ha revelado una faceta inesperada de su vida: una historia personal relacionada con fenómenos paranormales que, según ella misma contó, la acompaña desde la infancia.
Durante una conversación en el podcast australiano The Mitch Churi Chat Show, la actriz habló sobre su experiencia trabajando en The Shards, la nueva serie de Ryan Murphy basada en la novela de Bret Easton Ellis. La charla derivó hacia su anterior colaboración con el creador de American Horror Story, una ficción conocida precisamente por explorar territorios oscuros, sobrenaturales y perturbadores.
Fue entonces cuando Gerber compartió un detalle que hasta ahora había mantenido en privado. Al recordar su participación en la serie de terror de Murphy en 2021, explicó que su madre le había dado agua bendita antes de acudir al rodaje porque temía que algo pudiera ocurrirle. “No quiero que te posean”, habría sido la advertencia de Cindy Crawford, según relató la actriz.
La revelación no tardó en llamar la atención del presentador y de su compañero de reparto Graham Campbell. La conversación llevó a Gerber a explicar que, cuando era niña, le dijeron que estaba “poseída” y que incluso fue sometida a un supuesto exorcismo. Según contó entre la sorpresa y el humor de sus interlocutores, aquel ritual incluyó el uso de un didgeridoo, un instrumento tradicional de los pueblos aborígenes australianos.
Una confesión inesperada en plena promoción de su nueva serie
La historia ha generado curiosidad precisamente por aparecer en un momento clave de la carrera de Kaia Gerber. La actriz se encuentra en plena promoción de The Shards, un proyecto que la sitúa dentro del universo creativo de Ryan Murphy, uno de los productores más reconocidos por sus relatos extremos y sus atmósferas inquietantes.
Más allá del componente anecdótico, la confesión refleja también cómo algunas experiencias familiares, creencias o interpretaciones personales pueden acompañar a las figuras públicas incluso cuando alcanzan la fama. Gerber no presentó el episodio como una estrategia promocional, sino como un recuerdo íntimo que surgió durante una conversación informal.
De hija de una supermodelo a una actriz que busca su propio camino
La revelación paranormal llega en una etapa en la que Kaia Gerber intenta reforzar una imagen profesional independiente. Durante años tuvo que enfrentarse a las críticas relacionadas con su origen privilegiado y la influencia de su madre en la industria de la moda.
Sin embargo, su trayectoria ha ido ampliándose hacia la interpretación con papeles que buscan alejarla de la simple asociación con Cindy Crawford. Su participación en producciones como American Horror Story y ahora The Shards muestra su intención de construir una carrera vinculada también al mundo audiovisual.
La actriz, además, ha compartido protagonismo recientemente con Homer Gere, hijo de Richard Gere, en un proyecto marcado por la curiosa conexión entre sus familias. La coincidencia de ambos apellidos ha alimentado la conversación mediática, aunque los dos intérpretes han explicado que se conocieron poco antes de comenzar a trabajar juntos.
El interés por lo sobrenatural vuelve a rodear a Hollywood
El relato de Kaia Gerber conecta con una larga tradición de historias vinculadas al cine de terror y a los rodajes considerados “malditos” o cargados de energía extraña. Desde leyendas sobre películas clásicas hasta testimonios de actores que aseguran haber vivido situaciones inexplicables, el vínculo entre Hollywood y lo paranormal sigue despertando fascinación.
En el caso de Gerber, sus declaraciones no aportan pruebas sobre la existencia de fenómenos sobrenaturales, pero sí muestran cómo determinadas experiencias personales pueden convertirse en parte del relato público de una celebridad. En una industria donde la imagen lo es casi todo, incluso los aspectos más extraños de una biografía pueden formar parte de la identidad de una estrella.
La propia actriz parece haber asumido esta historia con una mezcla de sinceridad y sentido del humor. Mientras continúa creciendo como intérprete, el episodio del exorcismo y el agua bendita quedará como una de esas anécdotas inesperadas que acompañan a una carrera en plena transformación.




