El llamado caso Cornell se remonta a octubre de 2024, cuando una estudiante de 20 años de la Universidad de Cornell, en Nueva York, denunció haber sido víctima de una presunta violación grupal en una residencia vinculada a la fraternidad Chi Phi.
De acuerdo con la denuncia de la joven, identificada públicamente bajo el seudónimo de “Jane Doe”, aquella noche acudió a la casa de la fraternidad, donde presuntamente fue inducida a consumir una sustancia que le dijeron que era ketamina. La estudiante sostiene que posteriormente quedó en una situación de vulnerabilidad y fue agredida sexualmente por varios hombres durante horas.
Las autoridades iniciaron una investigación tras conocerse la denuncia. Sin embargo, el caso no terminó inicialmente en acusaciones penales, debido a que la Fiscalía del condado de Tompkins consideró que las pruebas disponibles no eran suficientes para presentar cargos.




