En República Dominicana, recibir un diagnóstico de cáncer puede convertirse en una carrera contra el tiempo. Desde la primera sospecha de la enfermedad hasta su confirmación, los pacientes enfrentan retrasos en consultas especializadas, biopsias y otros estudios indispensables que pueden prolongarse durante meses, comprometiendo las oportunidades de iniciar un tratamiento oportuno.
La situación preocupa a especialistas en oncología, quienes advierten que una proporción considerable de los pacientes llega a los centros de salud cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas, particularmente en los estadios III y IV, cuando las alternativas terapéuticas suelen ser más complejas, costosas y con menores probabilidades de éxito.
Hasta tres meses para confirmar un diagnóstico de cáncer
El doctor José Ernesto Ramírez, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Dominicana de Centros Oncológicos, identifica el tiempo de espera para acceder a estudios especializados como uno de los principales obstáculos del sistema sanitario.
Según explica, procedimientos fundamentales como las biopsias de mama y pulmón, así como las colonoscopías, pueden retrasar considerablemente la confirmación de la enfermedad.
En el sector privado o mediante consultas directas con especialistas, el proceso puede tomar aproximadamente dos meses. Sin embargo, en hospitales públicos y centros de atención general, la saturación de citas puede extender la espera a tres meses o más.
Estas demoras, advierte, contribuyen a que numerosos pacientes lleguen a las consultas oncológicas en estadios avanzados, cuando el tratamiento requiere mayores recursos médicos y económicos.
«El reto en este país, en el área de cáncer, es tener la posibilidad de hacer diagnóstico más temprano. Ese tiempo está siendo muy grande, en el tiempo que ese paciente da vuelta para tener un diagnóstico, una biopsia de mama, una biopsia de pulmón, una colonoscopía, puede tomar aproximadamente dos meses. Y sobre todo, si el paciente se atiende en un centro privado, el diagnóstico es más rápido», explico el especialista.
La oncóloga Claudia Patricia de los Santos coincide en la preocupación y señala que hasta un 70 % de las pacientes con cáncer de mama atendidas continúa presentándose con tumores localmente avanzados, tanto en establecimientos públicos como privados.
La especialista considera que reducir la inversión en prevención representa una falsa economía, debido a que los recursos que el Estado deja de destinar a la detección temprana terminan siendo insuficientes frente al elevado costo de tratar enfermedades avanzadas.
En ese sentido, plantea la necesidad de mantener programas permanentes de prevención y detección oportuna, especialmente para los cánceres de mama, próstata, colon y pulmón.
La brecha entre los tiempos de espera nacionales e internacionales
Las estimaciones ofrecidas por especialistas dominicanos reflejan diferencias importantes frente a los tiempos de diagnóstico reportados en otros sistemas sanitarios.
Aunque el diagnóstico temprano es una prioridad promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), resulta importante distinguir entre los plazos de confirmación de la enfermedad y los tiempos para comenzar el tratamiento.
La OMS establece un plazo máximo de 60 días desde la primera valoración o sospecha médica hasta la obtención de un diagnóstico definitivo y el inicio del tratamiento, particularmente en tumores de alta incidencia como el cáncer de mama
Las diferencias en el acceso a estudios y tratamientos también se reflejan en los resultados de supervivencia. En determinados países de ingresos altos, la supervivencia a cinco años para el cáncer de mama supera el 85 %, mientras que en algunos entornos con menores recursos se han documentado porcentajes considerablemente inferiores.
Estas diferencias responden a múltiples factores, entre ellos el estadio al momento del diagnóstico, la disponibilidad de tratamientos y la continuidad de la atención médica.
Más de 5,500 muertes por cáncer en República Dominicana
Las estadísticas oficiales permiten dimensionar la carga de las enfermedades oncológicas en el país.
De acuerdo con los datos del Registro Nacional de Defunciones (RENADEF) correspondientes a 2022, recogidos en el Boletín Epidemiológico Semanal 03-2026 del Ministerio de Salud Pública, se registraron 5,509 fallecimientos por tumores malignos, equivalentes a una tasa de 51.86 muertes por cada 100,000 habitantes.
Entre los tipos de cáncer con mayor mortalidad figuran:
Más de 7,300 casos notificados entre 2019 y 2025
Los registros del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) señalan que durante el período 2019-2025 se acumularon 7,329 casos incidentes notificados de cáncer.
De esta cifra, 4,873 casos corresponden a mujeres, equivalentes al 66.5 %, mientras que los hombres registraron 2,456 casos, para un 33.5 %. Estas estadísticas reflejan una mayor proporción de casos notificados en la población femenina durante el período analizado.
En cuanto a los tipos de cáncer más frecuentes, el de mama encabeza los registros con 2,070 casos, seguido del cáncer de próstata, con 1,249; cuello uterino, con 728; y colorrectal, con 573. También figuran las leucemias, con 440 casos, y el cáncer de pulmón, con 317. Estas seis categorías concentran 5,377 casos notificados, lo que representa aproximadamente el 73.4 % del total registrado entre 2019 y 2025.
Diputada advierte que burocracia y falta de prevención retrasan diagnóstico del cáncer en RD
Diputada Ycelmary Brito (Juliana O’Neal)
A las dificultades señaladas por los especialistas se suman las preocupaciones de la diputada Ycelmary Brito (Juliana O’Neal), quien advirtió que la falta de una cultura de prevención, las trabas administrativas y las deficiencias en los servicios hospitalarios contribuyen a retrasar el diagnóstico oportuno de enfermedades catastróficas, incluido el cáncer.
La legisladora sostuvo que muchos dominicanos acuden al médico cuando ya presentan síntomas, debido a la escasa orientación sobre los factores de riesgo y la importancia de los chequeos preventivos. Explicó que, una vez dentro del sistema sanitario, los pacientes enfrentan una cadena de obstáculos que incluye citas programadas para uno o dos meses después, estudios no cubiertos por los seguros médicos, equipos hospitalarios fuera de servicio y falta de personal especializado, situaciones que pueden provocar el abandono del proceso diagnóstico.
“Ya por ahí tú vas viendo cómo se va dando una cadena de eventos para que la persona simplemente deserte”, expresó Brito, al advertir que algunos pacientes regresan a los centros médicos cuando su condición se ha agravado.
Ante esta realidad, la diputada reclamó reducir las trabas burocráticas y garantizar una atención integral, que no se limite a confirmar la enfermedad, sino que también facilite el acceso al tratamiento, la alimentación adecuada y el acompañamiento psicológico.
“En este país hay dinero para todo, entonces debemos buscar la manera de facilitarles a los pacientes no solamente un diagnóstico, sino lo que sigue después”, manifestó, al señalar que enfrentar una enfermedad catastrófica también representa un fuerte impacto emocional para los afectados.




