Canadá iniciará un año de negociaciones con la Unión Europea (UE) para establecer una alianza más estrecha, según anunció este martes el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien destacó que el proceso comenzará durante la cumbre bilateral prevista para el jueves y viernes en Montreal.
El mandatario explicó que las conversaciones buscarán fortalecer los vínculos entre su país y los 27 Estados miembros de la Unión Europea, en un contexto marcado por los esfuerzos de Ottawa para diversificar sus relaciones internacionales y reducir su dependencia económica de Estados Unidos.
«Este es el inicio de nuevas conversaciones formales, de negociaciones, durante el próximo año», expresó Carney antes de participar en la reunión semanal de su gabinete en Ottawa, según informó la agencia EFE.
Canadá busca fortalecer su independencia económica
El primer ministro restó importancia al nombre que podría recibir la nueva relación con el bloque europeo, luego de que se planteara la posibilidad de una figura similar a la de «miembro asociado», categoría que actualmente no existe dentro de la estructura de la Unión Europea.
Carney sostuvo que el verdadero objetivo de las negociaciones es alcanzar acuerdos que generen beneficios concretos para la población canadiense y fortalezcan la soberanía del país.
«La buena noticia es que no importan las denominaciones específicas ni la nomenclatura», afirmó.
El mandatario agregó que lo fundamental será el impacto de la futura alianza en la vida de los ciudadanos y en la capacidad de Canadá para actuar con mayor independencia.
Por su parte, funcionarios europeos indicaron que los Veintisiete aspiran a construir la relación más estrecha posible con el país norteamericano, sin que esto implique su incorporación formal a la UE.
Las autoridades esperan que el nuevo modelo de asociación pueda quedar definido para la próxima cumbre, prevista para 2027.
Comercio, defensa y tecnología entre las prioridades
La futura alianza contempla ampliar la colaboración en sectores estratégicos como el comercio, la tecnología, la defensa, la energía y los minerales críticos.
También se pretende facilitar la movilidad de estudiantes y trabajadores especializados, con el propósito de fortalecer los intercambios académicos y profesionales.
Estas negociaciones forman parte de los esfuerzos de Canadá para diversificar sus socios comerciales y ampliar sus oportunidades económicas fuera del mercado estadounidense.
La Unión Europea, por su parte, busca consolidar una relación más profunda con Ottawa mediante acuerdos que permitan reforzar intereses compartidos en distintas áreas.
Cumbre genera enfrentamiento político con Quebec
La reunión de Montreal también ha provocado diferencias entre el Gobierno federal canadiense y las autoridades de Quebec.
El nuevo primer ministro de esa provincia, el independentista Paul St-Pierre Plamondon, acusó a Ottawa de excluirlo de las negociaciones y de impedir su intervención durante la cumbre.
Carney rechazó los señalamientos y aseguró que su Gobierno ha realizado tres rondas de consultas con representantes de Quebec sobre el proceso de acercamiento con la Unión Europea.
Asimismo, indicó que St-Pierre Plamondon recibió una invitación para participar en una cena con los representantes europeos, pero decidió no asistir.
«Ha sido su decisión dejar su silla vacía», respondió el mandatario.
Pese a las diferencias políticas, Canadá y la Unión Europea se preparan para iniciar un proceso de negociaciones que podría transformar sus relaciones económicas y estratégicas durante los próximos años.
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