Santo Domingo, R.D. — El abogado y comunicador, José Martínez Brito reveló en el programa Esto No Es Radio Show nuevos antecedentes sobre la red de captación de personas enviadas a combatir en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, señalando la alta probabilidad de que existan estructuras operadas por propios dominicanos dedicadas al reclutamiento mediante esquemas de intermediación y falsas promesas económicas.
Durante su intervención, Martínez Brito dio a conocer que tres dominicanos —identificados como Joselyn Ramírez, Rolando Neuval y María Inés García— se encuentran bajo prisión preventiva en Panamá, acusados de integrar una red de tráfico de personas dedicada a contactar ciudadanos para incorporarlos al ejército ruso.
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Según la denuncia de Brito, la organización manejó transferencias bancarias superiores a los 800,000 dólares, utilizados para cubrir gastos de pasajes y hospedaje en hostales panameños antes de embarcar a los reclutados hacia Rusia.
«Tomando en cuenta que son tres dominicanos los que tenían la red en Panamá y tomando en cuenta que los dominicanos que salen de República Dominicana… incluían primero una escala en Panamá, es probable que la red que está llevando gente a pelear en la guerra Rusia-Ucrania sean dominicanos», aseveró Martínez Brito al explicar la coincidencia en la ruta logística.
La realidad de los contratos y el trasfondo del engaño
El comunicador detalló que, si bien los combatientes y sus familiares suelen argumentar ante la opinión pública que fueron engañados sobre el objetivo de su viaje, los levantamientos de información confirman que muchos de ellos firmaron contratos de manera voluntaria, redactados tanto en español como en ruso.
Según Martínez Brito, el verdadero trasfondo del engaño no radica en desconocer su incorporación al escenario de guerra o a labores tácticas como la soldadura de equipamiento militar, sino en las condiciones financieras.
«Les ofrecieron 20,000 dólares pero cuando llegamos allá descontaban el vuelo, descontaban la estadía, descontaban el papeleo y terminaba quedándonos como 5 o 6 mil dólares… allá te pagan 500 dólares mensuales», sostuvo, precisando que estas alteraciones en los pagos configuran esquemas de trata de personas y explotación laboral.
Asimismo, indicó que alegar haber sido engañados representa la única vía legal y diplomática para solicitar el auxilio del Estado: «Esos muchachos tienen una sola opción para pedirle cacao al gobierno dominicano y es decirle que los engañaron», expresó.
Vía diplomática y prevención como centro de reclutamiento
Frente a las gestiones que realiza la Cancillería dominicana para lograr la repatriación de los nacionales, Martínez Brito sugirió a las autoridades entablar comunicación oficial con la fiscal Elizabeth Carrión en Panamá. La propuesta busca utilizar el expediente y los antecedentes legales establecidos en la nación centroamericana para estructurar un reclamo diplomático ante el Estado ruso basado en la trata de personas.
Finalmente, el profesional del derecho advirtió sobre la importancia de frenar estas operaciones para evitar que la República Dominicana sea percibida a nivel internacional como un centro de captación de combatientes irregulares.
«La República Dominicana no debe permitir que nuestro país sea visto como una granja de mercenarios», puntualizó.
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