La documentalista estadounidense Barbara Kopple completa su trilogía sobre los derechos laborales con Union Town (título aún sin estreno confirmado en España), una película que sigue a trabajadores de reparto y almacenes empleados por UPS y Amazon, así como a los repartidores de aplicaciones conocidos como deliveristas, en su lucha por un futuro mejor.
“Supongo que siempre me han atraído las historias de personas que luchan por la dignidad y la justicia en sus vidas”, ha explicado la cineasta en una entrevista con Variety. Kopple ganó dos premios Óscar por sus documentales Harlan County U.S.A., sobre la huelga de unos mineros en Kentucky, y American Dream, centrado en la huelga de Hormel de 1985 y 1986. Este último galardón lo compartió con Arthur Cohn.
Según la directora, los años que pasó junto a mineros, empacadores de carne y sus familias la marcaron como cineasta y como persona. “Aprendí mucho sobre su valentía, sobre lo que hace falta para que la gente corriente se enfrente a instituciones poderosas. Eso es lo que me hizo volver. Estamos viviendo otro momento importante en la historia del trabajo”, afirma.
Trabajadores que nadie quiere ver
Producida por Cabin Creek Films y vendida por Autlook Filmsales, la película pasó por los festivales de Venecia y Toronto y ahora se dirige al Festival Internacional de Cine Documental de Ji.hlava. Kopple sostiene que, tras la pandemia, muchos repartidores empezaron a sentirse desechables.
“Arriesgaban sus vidas por los demás y la gente no lo entendía. No pensaban en quienes entregaban sus paquetes o trabajaban en los almacenes. Esa es una de las razones de esta película: que el público pueda ver y sentir quiénes son estos trabajadores”, explica. Para ella, se trata ante todo de una historia humana. “Los quiero y los respeto de verdad. Son mis héroes, son muy valientes y apasionados”, añade.
Algunos de los protagonistas reconocen su decepción con el sistema y con el sueño americano. Kopple menciona a William, que era músico en su país de origen y que no puede aspirar a más hasta obtener la ciudadanía, algo que considera muy difícil, si no imposible, con la administración actual.
Una película que apuesta por la esperanza
Muchos se sienten aislados hasta que descubren el apoyo de quienes comparten su situación. La directora recuerda una escena en la que Tony Rosario, veterano organizador sindical de los Teamsters, muestra a sus hijos que no se puede romper un gran haz de leña, pero sí una sola rama. “Es su forma de enseñarles la solidaridad. Así es como se gana”, señala.
Kopple nunca quiso que su obra fuera oscura, por lo que también documenta victorias. En 2025, la plataforma DoorDash aceptó pagar 17 millones de dólares para resolver las acusaciones de que usaba las propinas de los clientes para subsidiar los salarios de sus trabajadores en Nueva York. “En realidad es muy esperanzadora”, asegura.
La cineasta recuerda con emoción el paso por Venecia, donde el público se puso en pie para aplaudir a los trabajadores de Amazon que acudieron al pase. A su juicio, los documentales importan hoy más que nunca porque permiten detenerse y escuchar a personas cuyas voces suelen ser ignoradas.
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