Ganador de dos Premios Oscar por Nader y Simin, una separación y El viajante, Farhadi es una de las personalidades más importantes del cine contemporáneo y uno de los cineastas más comprometidos, desde la intimidad y la emoción, con el mundo que le rodea.
Ante el auditorio repleto de la Casa de Cultura de Arroyo de la Miel y de manos del alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara, el director persa ha recibido el Premio Internacional. Lo ha hecho antes de mantener un coloquio con el periodista cinematográfico Alejandro Ávila y de celebrar el estreno nacional de Historias paralelas, tras su premiere mundial en el prestigio Festival de Cannes, informa la Agencia Hachiko.
Durante la charla, Farhadi ha hablado sobre la identidad de su filmografía, destacando que “no solo las películas que he rodado en Irán tienen algo iraní; también las que he hecho fuera de mi país. En el fondo, las historias que cuento tienen algo del corazón iraní, y eso se percibe incluso en la película que rodé en España, Todos lo saben, con Penélope Cruz y Javier Bardem.
En ese sentido, el cineasta ha remarcado que “después de viajar tanto, me he dado cuenta de que hay muchas más cosas que nos unen que las que nos separan. Cuando vemos una película japonesa, por ejemplo, a veces olvidamos que procede de otra parte del mundo. Sin embargo, conectamos con ella por los sentimientos que nos despierta”.
"A veces siento que necesito alejarme de mi país para después regresar"
Películas como Todos lo saben, Un héroe o Historias paralelas se han rodado en Europa. Para Farhadi, “no resulta fácil rodar en una cultura que no es la tuya. Necesito más energía que cuando trabajo en mi propio idioma, algo que prefiero. Si se dieran las condiciones adecuadas, volvería a hacerlo. A veces siento que necesito alejarme de mi país para después regresar”.
Sobre el rodaje de Todos los saben ha subrayado que “cuando ruedo fuera de Irán, son experiencias que requieren tiempo y que también contribuyen a mi crecimiento personal. Mi experiencia en España fue extraordinaria. El equipo era como una familia y aquella fue una de las mejores etapas de mi vida”.
Respecto a Historias paralelas, ha afirmado que en un principio rechazó hacer una película basada en No amarás de Krzysztof Kieślowski, “porque prefería hacer películas a partir de mis propias ideas, en una reunión posterior me dijeron que era libre de desarrollar una película con mis propias ideas. Aun así, tardé otros dos años en tomar la decisión”.
Ell cineasta ha concluido que “no deberíamos perder la sensibilidad que tienen los niños, que nos permite mirar en profundidad todo lo que nos rodea. Los adultos vamos perdiéndola y dejamos de prestar atención a lo que tenemos alrededor. Por eso, deberíamos recuperar esa sensibilidad”.
Como colofón, el Cine Club Más Madera le ha entregado un reconocimiento por ser el director del que se han proyectado más películas en la asociación cinematográfica.




