Representantes del sector arrocero dominicano expresaron este viernes su decepción tras salir de una reunión con el Gobierno, en la que se anunció la creación de un fondo especial para fortalecer la producción nacional, al considerar que las medidas presentadas no ofrecen soluciones concretas a los problemas que enfrentan los productores.
Los arroceros aseguraron que esperaban anuncios relacionados con nuevos subsidios y mecanismos de protección frente a la apertura comercial con Estados Unidos, en el marco del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
Pedro Lugo Fernández, secretario general del Consejo Nacional de Parceleros, manifestó que los representantes del Gobierno abordaron asuntos como los subsidios, el seguro agropecuario y la regulación de los porcentajes de humedad y otros criterios de comercialización, pero sostuvo que estos planteamientos no respondieron a las expectativas con las que acudieron al encuentro.
“Nosotros nos vamos con las manos vacías, esa es la verdad, porque nosotros esperábamos otra cosa de esto”, expresó Lugo Fernández.
El dirigente indicó que los productores esperaban conocer las medidas que se implementarían para garantizar la continuidad de la producción arrocera nacional y manifestó su confianza en que el presidente Luis Abinader los recibirá cuando regrese de su viaje a Roma, donde se encuentra en el Vaticano.
“Estamos esperando que el presidente llegue, porque yo sé que el presidente con las manos vacías no nos va a dejar”, afirmó.
Lugo Fernández también pidió al ministro de Agricultura asumir una posición más cercana a las necesidades de los productores y defender los intereses del sector ante los desafíos que representa la competencia internacional.
Advierten sobre riesgo para la producción nacional
De su lado, Santo Paulino, presidente del Consejo Nacional de Parceleros, afirmó que los productores regresan a sus comunidades sin una solución que les permita enfrentar las consecuencias de la apertura comercial.
El dirigente advirtió que la situación pone en riesgo alrededor de 1.3 millones de tareas dedicadas al cultivo de arroz, así como los empleos y las actividades económicas vinculadas a esta producción.
Paulino sostuvo que el sector está compuesto por unos 30,000 productores y genera aproximadamente 300,000 empleos directos e indirectos, por lo que consideró que las consecuencias de una eventual pérdida de competitividad afectarían a numerosas familias dominicanas.
“Hoy nos vamos bien preocupados, porque la medida no lleva a resolver el problema de cómo nosotros ser competitivos”, manifestó.
El productor explicó que existe una diferencia considerable entre las condiciones de trabajo de los agricultores dominicanos y las de sus homólogos estadounidenses. Mientras muchos productores locales poseen entre 80 y 90 tareas, afirmó que los agricultores estadounidenses de menor escala pueden trabajar extensiones superiores a las 3,000 tareas.
A su juicio, esta diferencia en la escala de producción, sumada a los apoyos económicos que reciben los agricultores estadounidenses, coloca al sector dominicano en desventaja ante un escenario de libre competencia.
Paulino pidió al Gobierno buscar alternativas para renegociar las condiciones comerciales o establecer mecanismos que permitan equilibrar las condiciones de los productores nacionales.
“Si no hay respeto y si el arroz entra al libre mercado, nosotros estaremos desapareciendo”, advirtió.
Piden políticas públicas que garanticen la producción
En tanto, Marco Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz, reclamó políticas públicas claras que permitan mantener la productividad y garantizar la continuidad de la actividad agrícola.
Rodríguez consideró que el sector necesita medidas concretas y no anuncios que, a su entender, no se traduzcan en beneficios directos para los agricultores.
“No somos niños, no somos indios para que nos estén vendiendo sueños. Necesitamos simplemente soluciones”, expresó.
Entre las principales demandas mencionó el funcionamiento efectivo del seguro agropecuario, de manera que los productores puedan recuperar sus inversiones cuando sus cultivos resulten afectados por fenómenos atmosféricos.
También solicitó mejores condiciones para acceder a equipos agrícolas, sistemas de riego y financiamiento, con especial atención a los pequeños productores.
El representante de la federación insistió en que los recursos deben llegar a quienes trabajan directamente la tierra y no quedarse concentrados en los mismos sectores.
Los productores coincidieron en que la apertura comercial representa un desafío que requiere respuestas urgentes y reclamaron al Gobierno medidas que garanticen la rentabilidad de sus cultivos y la permanencia de miles de familias en la actividad arrocera.
La reunión se produjo luego de que las autoridades anunciaran un plan de apoyo al sector, que contempla un fondo especializado para la productividad, financiamiento preferencial, fortalecimiento del seguro agropecuario, investigación de nuevas variedades y mejoras en los sistemas de riego y drenaje.
Sin embargo, los representantes de los arroceros insistieron en que estas iniciativas no responden, por el momento, a sus principales preocupaciones y reiteraron que esperan reunirse con el presidente Luis Abinader para plantearle directamente sus demandas.




