Interpretar a Sam Altman tuvo una consecuencia inesperada para Andrew Garfield: el actor decidió dejar de utilizar ChatGPT. Antes de asumir el papel del CEO de OpenAI en Artificial, Garfield recurría al chatbot como una especie de buscador avanzado, pero la preparación para la película hizo que comenzara a cuestionar mucho más las capacidades de esta tecnología.
Durante el estreno de Artificial en el Festival de Cine de Nueva York, el actor explicó que el proyecto le provocó cierta preocupación respecto al desarrollo de la inteligencia artificial. Garfield reconoció que terminó sintiendo desconfianza hacia una tecnología que, desde su perspectiva, ni siquiera parece estar completamente comprendida por las personas que promueven su uso.
“Me dio un poco de miedo”, explicó el actor al hablar sobre su experiencia. Para Garfield, existe algo irresponsable en impulsar estas herramientas sin tener una comprensión total de hasta dónde pueden llegar sus capacidades.
Un "Google sofisticado"
La película, dirigida por Luca Guadagnino, aborda precisamente algunos de estos cuestionamientos a través de la historia de OpenAI y de la polémica salida de Sam Altman de la compañía en 2023, cuando fue apartado temporalmente de su puesto antes de ser reinstalado apenas cinco días después.
Antes de involucrarse en Artificial, Garfield formaba parte del enorme grupo de usuarios que utilizaban ChatGPT. Sin embargo, su relación con la herramienta era relativamente sencilla: la empleaba principalmente para realizar investigaciones relacionadas con su trabajo.
El actor explicó que para él funcionaba como una especie de “Google sofisticado”, aunque reconoció que esa no es necesariamente la función para la que fue diseñada la tecnología.




