Andrea Eastman, directora de casting de El Padrino y exagente de Hollywood, falleció el miércoles en su casa de Santa Bárbara. Tenía 86 años.
Eastman ingresó en la industria del cine en una época dominada casi por completo por hombres y logró abrirse camino hasta convertirse en una de las primeras "superagentes" femeninas de Hollywood. Llegó a ser vicepresidenta sénior en International Creative Management y trabajó como agente en Creative Management Associates e International Famous Agency, dos firmas clave en la representación de talento durante los años setenta, una década que redefinió por completo el negocio del cine en Estados Unidos.
Eastman comenzó su carrera en el departamento de casting y desempeñó un papel fundamental en la selección del reparto de algunas de las películas más importantes del movimiento del Nuevo Hollywood. Cuando los ejecutivos de Paramount se opusieron a que el entonces desconocido Al Pacino protagonizara El Padrino, Eastman colaboró con Francis Ford Coppola para conseguir que el actor interpretara a Michael Corleone, mientras negociaba también la incorporación de James Caan como Sonny.
Sus contribuciones a esta película se reconocen hoy en los archivos del Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que documentan el peso que tuvo su criterio a la hora de definir el reparto de uno de los filmes más influyentes de la historia del cine estadounidense.
El legado tras El Padrino y otros clásicos
También supervisó el casting de Love Story, protagonizada por Ali MacGraw, Ryan O'Neal y un recién llegado llamado Tommy Lee Jones, a quien ella misma descubrió, además del de Goodbye Columbus.
A lo largo de su carrera como agente y representante, Eastman ayudó a impulsar las trayectorias de estrellas como Sylvester Stallone, Billy Crystal, Richard Gere, Barbra Streisand, Jamie Lee Curtis, Katherine Heigl, Christopher Reeve y Tony Danza, convirtiéndose en una figura discreta pero decisiva tras algunas de las carreras más grandes de Hollywood.
Su trayectoria como una de las primeras agentes femeninas de la industria quedó retratada en la miniserie biográfica The Offer, centrada precisamente en la producción de El Padrino.
Su nueva vida dedicada a los animales
En sus últimos años, Eastman se estableció en Montana y se dedicó por completo a la defensa de los animales. Allí fundó un santuario dedicado al rescate y la rehabilitación de caballos y perros maltratados, abandonados y abusados.
Junto con Robert Redford, también se convirtió en una figura clave de la campaña popular para la aprobación de la Proposición 6 de California, que convirtió a este estado en el primero de Estados Unidos en prohibir por completo el sacrificio de caballos para consumo humano.
En 2022, Eastman encargó el libro infantil Trooper at the Beverly Hills Hotel, inspirado en su propia experiencia de recuperación tras una cirugía a corazón abierto en el Hotel Beverly Hills junto a su golden retriever, Trooper. Su labor como defensora de los animales quedó plasmada además en el libro de Jill Rappaport People We Know, Horses They Love.
A Eastman le sobreviven su exmarido, Paul N. Lazarus III; su hijastro, Robert Lazarus; y la esposa de este, Annie.
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