SANTO DOMINGO. — Alcibíades Polanco es periodista y vive dentro del espectro autista. Su historia está marcada por el acompañamiento de su madre, quien desde pequeño lo impulsó a relacionarse con los demás y a no sentirse excluido.
“Mi mamá luchó para que yo no sentirme excluido hacia las personas, porque necesita que relacionarse a la gente, que tengan que tomar decisiones con personas con autismo, que nos dé un ejemplo a la sociedad”, explica Alcibíades.
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Con los años, Alcibíades asegura que ha aprendido a seguir adelante y a convertir sus experiencias en una oportunidad para ayudar a otras personas dentro del espectro.
“Me califico como una persona que yo traté de seguir adelante, a pesar de que yo tenía mucha libertad para mejorar mi condición emocionalmente, y pues todo me ha servido en la vida para yo tratar de ayudar a muchas personas dentro del espectro autismo”, sostiene.
Sin embargo, desde su experiencia, Alcibíades considera que todavía existen aspectos que deben fortalecerse en las políticas dirigidas a las personas con autismo. En particular, señala que la Ley 34-23 necesita ser revisada y contar con mayores recursos para responder a las necesidades de esta población, especialmente en la vida adulta.
“Esta ley sigue siendo un problema todavía, lleva años que no está revisada y le falta mucho y muchas cosas que tenemos que experimentar, las características que otros países ya han experimentado”, afirma Alcibíades.
A esto suma la necesidad de una mayor participación de las instituciones públicas y privadas para generar oportunidades, especialmente en el ámbito laboral.
“Le falta mucho aporte, muchos recursos y también activar diferentes instituciones públicas y privadas que tienen que favorecer cómo es el trabajo de la persona diagnosticada en la vida adulta”, señala.
Alcibíades insiste en que la inclusión requiere orientación y oportunidades para que las personas dentro del espectro puedan desarrollar sus capacidades y aportar a la sociedad.
“Todos tenemos nuestros propósitos emocionales de primero y creer que este futuro se puede seguir adelante. Esta es una lucha constante y hay que radicarlo porque es un ser humano, tiene que convivir con una persona que necesitamos orientar para hacer que nuestras acciones siempre tengan aporte”, expresa Alcibíades.




