La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) investiga la posibilidad de que un avión Learjet 60, matrícula N722BD, comenzara a desprender partes de su estructura antes de impactar contra el suelo en Greenacres, Florida, en un accidente que dejó nueve personas fallecidas.
Durante una conferencia de prensa celebrada este lunes 2 de noviembre, Tom Chapman, miembro de la NTSB, informó que existen indicios de una posible fragmentación de la aeronave en pleno vuelo.
Según explicó, algunos componentes podrían encontrarse a una distancia considerable del lugar donde se produjo el impacto, por lo que los investigadores trabajan para determinar cómo ocurrió la secuencia del accidente.
NTSB analiza reportes de hielo y pérdida de altitud
De acuerdo con la información presentada, la tripulación había reportado formación de hielo, turbulencia moderada y dificultades para mantener la altitud durante el trayecto.
Posteriormente, los pilotos comunicaron un descenso inesperado y una condición de exceso de velocidad, conocida en aviación como overspeed, antes de declarar la emergencia.
Estos elementos forman parte de las investigaciones, aunque las autoridades todavía no han establecido si estuvieron directamente relacionados con la tragedia.
¿Quiénes viajaban a bordo del Learjet 60?
Durante la conferencia, la NTSB no reveló las identidades de los siete pasajeros que viajaban en la aeronave.
Entre las víctimas identificadas públicamente figura Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, integrante de la tripulación, cuyo fallecimiento fue confirmado por sus familiares.
Aproximadamente 20 investigadores participan en las labores de análisis de los restos del avión, las comunicaciones de los pilotos y los sistemas de la aeronave.
La NTSB enfatizó que la causa del accidente aún no ha sido determinada, por lo que cualquier conclusión sobre un posible fallo estructural deberá esperar los resultados de las investigaciones.
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