Accidente ferroviario ocurrido este miércoles 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo, dejó escenas de desesperación entre los pasajeros de dos trenes de alta velocidad que colisionaron en la línea Madrid-Sevilla, con un saldo provisional de al menos 64 muertos y 58 heridos.
Una de las sobrevivientes relató los momentos de angustia que vivió cuando el tren frenó bruscamente, provocando que varias personas salieran despedidas de sus asientos y que las maletas quedaran esparcidas por el interior del vagón.
«El señor que yo tenía al lado ha salido disparado», contó la mujer, quien explicó que el frenazo se prolongó durante varios segundos antes de que los viajeros comenzaran a desplazarse violentamente por el vagón.
El testimonio refleja la confusión que experimentaron los pasajeros durante el siniestro, cuyas causas todavía son investigadas por las autoridades españolas.
Accidente dejó pasajeros fuera de sus asientos
La mujer describió cómo la fuerza del frenazo sorprendió a quienes viajaban en el tren, sin darles tiempo suficiente para reaccionar.
Según su relato, algunos pasajeros fueron lanzados de sus asientos mientras los objetos personales y equipajes se desplazaban por el vagón.
Otros sobrevivientes ofrecieron testimonios similares a la agencia EFE.
Fernando, uno de los pasajeros que viajaba hacia Sevilla, explicó que durante el choque sintió que los objetos saltaban a su alrededor y experimentó una sensación de estar suspendido en el aire.
El hombre relató que, tras conseguir salir del tren, se dirigió junto a otros viajeros hacia la parte delantera, donde observó daños importantes.
Allí intentaron prestar ayuda a las personas afectadas.
Fernando aseguró que quedó conmocionado al observar a los heridos y fallecidos, aunque destacó que los servicios de emergencia llegaron con relativa rapidez.
Sobrevivientes escaparon por las ventanas
Otro pasajero entrevistado por EFE explicó que, antes del accidente, el tren había realizado una frenada y posteriormente reanudó la marcha.
Poco después, los ocupantes percibieron el descarrilamiento.
El sobreviviente contó que varios pasajeros tuvieron que romper una ventana del vagón para conseguir salir.
A pesar de la gravedad del accidente, indicó que no había sufrido lesiones físicas.
Los testimonios recogidos muestran las dificultades que enfrentaron algunos viajeros para abandonar los trenes después de la colisión.
Dos trenes chocaron cerca de la estación de Urda
El accidente ocurrió aproximadamente a las 8:54 de la mañana, cerca de la estación de Urda, en la provincia española de Toledo.
Según la información publicada por EFE, en el siniestro estuvieron involucrados un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo.
Ambos circulaban por la línea ferroviaria de alta velocidad que conecta Madrid con Sevilla.
El tren Iryo transportaba a 147 pasajeros, incluido un bebé, mientras que el AVE de Renfe llevaba a 397 personas.
Tras la colisión, varios vagones cayeron por un terraplén, lo que complicó las operaciones de rescate.
Los equipos de emergencia se desplazaron rápidamente al lugar para asistir a los sobrevivientes y localizar a las víctimas.
Accidente deja al menos 64 muertos y 58 heridos
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó que el número de fallecidos ascendió a 64 personas.
De acuerdo con el balance comunicado por el mandatario regional y recogido por EFE, 40 de las víctimas mortales viajaban en el tren de Iryo y otras 24 en el de Renfe.
El número de heridos de diversa consideración se situaba en 58.
Las autoridades advirtieron que las cifras podrían variar debido a que los equipos de emergencia continuaban inspeccionando los restos de los trenes.
Las labores de búsqueda incluían la participación de unidades especializadas y perros entrenados para localizar víctimas.
Investigan las causas de la colisión ferroviaria
El administrador de infraestructuras ferroviarias de España, Adif, informó que se encuentra analizando sus sistemas y la secuencia de acontecimientos que precedieron al accidente.
Las primeras hipótesis apuntan a la posibilidad de que el tren AVE de Renfe alcanzara por detrás al convoy de Iryo.
Sin embargo, las autoridades no han confirmado oficialmente esa versión ni han determinado la causa del choque.
También se investiga si uno de los trenes se encontraba detenido antes de la colisión.
El Ministerio de Transportes y los organismos competentes continúan recopilando información para esclarecer las circunstancias del siniestro.
Vecinos colaboraron con el traslado de pasajeros
Tras el accidente, residentes de localidades cercanas acudieron a la zona para colaborar con los afectados.
Según EFE, varios vecinos utilizaron sus vehículos particulares para trasladar a pasajeros que podían caminar hasta el pabellón habilitado en Urda.
En ese lugar se estableció un punto de atención para sobrevivientes y personas que necesitaban asistencia.
El dispositivo de emergencia incluyó ambulancias, helicópteros sanitarios, bomberos, personal de Adif y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
La Guardia Civil también movilizó especialistas para participar en las labores de búsqueda e identificación de víctimas.
Habilitan teléfonos para familiares de las víctimas
Las autoridades y las compañías ferroviarias activaron canales de atención para las personas que buscan información sobre familiares afectados por el accidente.
Los números difundidos son:
Renfe: 900 10 10 20.
Iryo: 900 001 403.
Emergencias de Castilla-La Mancha: 900 122 112.
Mientras continúan los trabajos de rescate y las investigaciones, los testimonios de los sobrevivientes permiten conocer la magnitud de los momentos de angustia vividos dentro de los vagones.
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