Laika ha levantado la película más ambiciosa de su historia, y una sola secuencia basta para demostrarlo. Wildwood (título aún sin estreno confirmado en España), el nuevo largometraje de animación en stop-motion del estudio con sede en Oregón, reúne 231 marionetas, 54 personajes principales y 136 escenarios, unas cifras que la compañía nunca antes había manejado.
Escrita y dirigida por Travis Knight, responsable de Kubo y las dos cuerdas mágicas, la cinta llega a los cines de Estados Unidos el 23 de octubre. Cuenta la historia de Prue, una niña de 12 años que emprende una desesperada misión para rescatar a su hermano pequeño, Mac, después de que una bandada de cuervos se lo lleve. La búsqueda la conduce al Bosque Impenetrable, un lugar encantado a las afueras de Portland.
Hitchcock y Villeneuve, las referencias del secuestro
La escena del secuestro fue una de las más difíciles de plasmar, según ha contado el equipo a Variety. Para la niebla que permite a los cuervos desvanecerse entre los árboles, Knight tomó como referencia La llegada, de Denis Villeneuve. Para la irrupción repentina de cientos de aves, recurrió a Los pájaros, de Alfred Hitchcock. “Travis quería transmitir la sensación de que estas aves eran amenazantes”, explica Benoit Dubuc, jefe de animación facial. “Si te rodean unos pocos, da miedo. Pero si te rodean mil, es terrorífico”.
Para que Mac pareciera transportado por los pájaros, el jefe de animación, Brad Schiff, detalla que utilizaron anzuelos con hilo monofilamento que tiraban del traje de la marioneta. Al añadir después los elementos digitales, daba la impresión de que los cuervos lo sujetaban, a veces por el hombro y otras por la espalda del mono. Así se logró esa interacción entre lo práctico y lo digital.
El estudio también incorporó mecanismos dentro de las marionetas para que sus diafragmas se expandieran y contrajeran, como si respiraran. “Cuando Prue entra en pánico y monta en bicicleta, no solo se mueve, sino que incluso se puede sentir su respiración”, señala Schiff. A esto se sumó un rigging más preciso, capaz de inclinar a los personajes con incrementos microscópicos que antes eran imposibles.
Cuervos digitales y marionetas hechas a mano
Por la complejidad de la producción, los cuervos se diseñaron digitalmente, mientras que Prue y Mac son marionetas reales hechas a mano. Antes, eso sí, las aves fueron esculpidas, y el departamento de personajes construyó plumas, picos, ojos y patas para escanearlos y utilizarlos en ensayos y en la puesta en escena.
La animación facial supuso otro avance. Dubuc explica que los rostros se crean digitalmente, se imprimen en 3D y se colocan fotograma a fotograma: para un solo segundo de película pueden llegar a imprimirse 24 caras distintas. Knight, por su parte, ha definido la película como una carta de amor a Portland, y las tomas aéreas incluyen referencias reales como el monte Hood o el puente St. Johns, según el supervisor de efectos visuales Terrence Tornberg.
El resultado ha exigido un esfuerzo titánico. Schiff recuerda que recibió las primeras placas en mayo de 2021 y que terminó la secuencia hace apenas tres semanas. “Tuvimos que reinventar nuestros procesos de muchas maneras para cumplir con las exigencias de este proyecto. Fue la película más grande y compleja que jamás hayamos realizado”, resume el diseñador de producción Nelson Lowry.




