La Unión Europea (UE) expresó este lunes su respaldo a la tregua energética acordada entre Rusia y Ucrania para evitar ataques contra las instalaciones energéticas de ambos países, aunque advirtió que Moscú debe respetar el compromiso para garantizar su efectividad.
La posición fue comunicada tras una reunión de los ministros de Exteriores de los 27 Estados miembros, celebrada en Luxemburgo, en medio de las preocupaciones por la llegada del invierno, el encarecimiento del diésel y las denuncias de Kiev sobre nuevos bombardeos rusos.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, explicó que existe respaldo europeo a la suspensión de los ataques contra las infraestructuras energéticas, siempre que ambas partes cumplan lo acordado.
La funcionaria insistió en que una tregua no puede mantenerse si únicamente uno de los países respeta sus condiciones.
Tregua energética y sanciones
El respaldo a la tregua energética se produjo durante una jornada en la que los ministros europeos también aprobaron nuevas sanciones contra personas y empresas vinculadas con la industria militar rusa.
Las medidas alcanzan a casi 1,600 personas y entidades relacionadas con el sector armamentístico de Rusia, además de otras 77 vinculadas con las elecciones organizadas por Moscú en territorios ucranianos ocupados.
Según explicó Kallas, una parte importante de las sanciones está dirigida a empresas y proveedores relacionados con la fabricación de misiles balísticos, con el propósito de dificultar la producción de armamento utilizado en la guerra.
La representante europea sostuvo que los Estados miembros mantienen una posición común sobre la necesidad de continuar ejerciendo presión sobre Rusia.
También señaló que estas medidas tendrían mayor alcance si fueran adoptadas conjuntamente con Estados Unidos.
Tregua energética y defensa
Pese al respaldo diplomático a la tregua energética, la Unión Europea mantiene la defensa aérea como una de sus principales prioridades de asistencia a Ucrania.
Kallas adelantó que durante esta semana el bloque destinará recursos adicionales para drones y misiles destinados a reforzar las capacidades defensivas ucranianas.
Los ministros también analizaron la posibilidad de restringir la entrada a territorio comunitario de excombatientes rusos, así como limitar los visados para diplomáticos y turistas procedentes de ese país.
En paralelo, la jefa de la diplomacia europea anunció que presentará, junto con la Comisión Europea, propuestas para impedir la participación de atletas rusos en competiciones internacionales.
Otro de los asuntos abordados fue la posible utilización de activos rusos congelados para mantener el financiamiento destinado a Ucrania, aunque esta alternativa enfrenta dificultades jurídicas.
UE aborda Oriente Medio
Durante la misma reunión, los ministros europeos acordaron establecer una misión de asesoramiento en materia de defensa y seguridad para apoyar a las autoridades del Líbano.
La iniciativa busca fortalecer el control territorial, la seguridad fronteriza y las capacidades de seguridad interna del país.
Asimismo, el Consejo decidió extender por dos años la misión de asesoramiento de la UE en Irak, enfocada en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada.
Kallas también abordó la situación en el mar Rojo, donde destacó la importancia de la misión naval europea Aspides ante la escalada de las acciones de los hutíes.
La representante comunitaria informó, además, que más de 60 países se han sumado a una declaración en defensa de la libertad de navegación y contra la imposición de peajes en rutas marítimas internacionales.
Unión Europea defiende la CPI
Los ministros de Exteriores también analizaron el anuncio de Estados Unidos sobre posibles sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) como institución.
Kallas consideró que el plazo de seis meses previsto para la aplicación de esas medidas representa una oportunidad para mantener conversaciones diplomáticas.
La funcionaria indicó que la Unión Europea dispone de mecanismos para contribuir a la continuidad de las funciones del tribunal internacional.




