Santiago de los Caballeros.– El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, advirtió que América Latina y el Caribe necesitan pasar de las declaraciones y los informes a políticas concretas que permitan enfrentar los cambios económicos, políticos y geopolíticos que atraviesa el hemisferio.
Ramdin sostuvo que el principal desafío, después de la presentación del informe de la Comisión de la CEPAL sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe, es convertir sus recomendaciones en acciones concretas, con respaldo de los Estados miembros y de las instituciones del sistema interamericano.
“Todos estamos de acuerdo” con las recomendaciones planteadas, afirmó el secretario general de la OEA, quien consideró que ahora corresponde lograr que esas propuestas salgan del salón donde fueron discutidas y lleguen a los gobiernos, parlamentos, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad.
El funcionario planteó incluso que el informe sea presentado ante el Consejo Permanente de la OEA, en Washington, para que los Estados miembros puedan conocerlo y discutir sus conclusiones.
Ramdin advirtió que, de no producirse ese proceso, el documento podría convertirse simplemente en “otro informe más” entre los numerosos estudios elaborados sobre la región.
Llama a construir una nueva visión para las Américas
El secretario general de la OEA propuso abandonar lo que calificó como una agenda predominantemente negativa y comenzar a construir una visión compartida de las Américas, sustentada en unidad, conectividad, integración y prosperidad.
“Ha llegado el momento para una visión de las Américas”, planteó Ramdin, al señalar que esa visión debe construirse mediante el diálogo y el reconocimiento de las diferencias entre los países.
Reconoció que el hemisferio no puede considerarse plenamente unido porque sus países todavía desconocen suficientemente sus respectivas historias, culturas y procesos de desarrollo.
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A su juicio, la unidad no significa que los Estados tengan que coincidir en todos los asuntos, sino que deben aprender a convivir con sus diferencias, mantener el diálogo y trabajar conjuntamente en áreas de interés común.
Conectividad e integración
Ramdin identificó la conectividad como otro de los pilares para fortalecer la integración hemisférica. Incluyó en ese concepto la conectividad digital y el mejoramiento de las rutas aéreas, marítimas y terrestres.
También llamó a fortalecer el turismo intrarregional, al considerar que los habitantes de las Américas necesitan conocerse más entre sí mediante los viajes, los intercambios culturales y los programas educativos.
Sostuvo que los intercambios entre estudiantes y el contacto entre las sociedades pueden contribuir a construir confianza, una condición que consideró indispensable para avanzar hacia una mayor integración regional.
Paz y prosperidad, las prioridades de los pueblos
Ramdin afirmó que, más allá de las diferencias políticas, los ciudadanos de las Américas comparten aspiraciones fundamentales: vivir en paz y alcanzar mejores condiciones económicas.
“Quieren prosperidad y un futuro para sus hijos”, resumió.
En ese sentido, mencionó como prioridades el empleo, la seguridad social, la educación y un entorno pacífico, al tiempo que planteó que las políticas regionales deben concentrarse en esas necesidades.
Advierte sobre el bajo nivel de integración económica
El secretario general de la OEA también llamó la atención sobre el reducido nivel de comercio e inversión intrarregional en comparación con otras regiones del mundo.
Consideró que esta situación limita la capacidad de América Latina y el Caribe para aprovechar las oportunidades de la economía global y aumentar su influencia internacional.
Ramdin sostuvo que el hemisferio necesita producir más conocimiento, fortalecer sus capacidades internas y dejar de limitarse a comprar y vender bienes sin desarrollar suficiente valor agregado.
Defiende el multilateralismo
El funcionario dedicó parte de su intervención a defender el papel del multilateralismo y aseguró que los organismos regionales deben demostrar con resultados concretos el valor que aportan a sus Estados miembros.
“Los beneficios están ahí”, afirmó, al señalar que los países reciben beneficios de su participación en el sistema interamericano que superan ampliamente sus aportes financieros.
Como ejemplo de cooperación multilateral, citó una reciente reunión celebrada en Nicaragua, en la que, según explicó, los Estados miembros alcanzaron una posición común sobre la renovación del mandato de una fuerza internacional vinculada a Haití.
Para Ramdin, ese tipo de acuerdos demuestra que el multilateralismo puede producir resultados cuando los países trabajan de manera coordinada.
Sector privado debe asumir mayor responsabilidad
Ramdin también defendió una mayor participación del sector privado en los esfuerzos regionales relacionados con la democracia, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
Consideró que las empresas no deben limitar su participación a la generación de riqueza, sino que también deben contribuir al fortalecimiento de las sociedades donde desarrollan sus actividades.
A su entender, la estabilidad democrática y la gobernanza son condiciones necesarias para mantener un entorno favorable para los negocios y la inversión.
Ocampo plantea diversificar relaciones económicas
Durante la sesión también intervino José Antonio Ocampo, profesor emérito de la Universidad de Colombia, quien destacó las oportunidades que tiene el Caribe ante la transformación de la economía mundial.
Ocampo planteó que los países de la región deben evitar una dependencia excesiva de un solo socio económico y diversificar sus relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea, China, Canadá y otras economías asiáticas.
También defendió un mayor impulso a la integración regional mediante acuerdos comerciales y de cooperación.
Entre las oportunidades identificó el desarrollo tecnológico, la economía digital, la inteligencia artificial, la producción y procesamiento de alimentos, la protección de la biodiversidad y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
El economista puso especial énfasis en el fortalecimiento de la capacidad fiscal de los países latinoamericanos y caribeños, particularmente ante el peso del servicio de la deuda sobre los presupuestos nacionales.
Asimismo, abogó por sistemas tributarios más progresivos, una mayor cooperación internacional en materia fiscal y el respaldo de los países de la región a la negociación de una convención de cooperación tributaria internacional en Naciones Unidas.
Las intervenciones se produjeron durante el 41.º período de sesiones de la CEPAL, que se desarrolla del 7 al 9 de octubre en el Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA, en Santiago de los Caballeros.




