Un criminólogo recorrió los alrededores de la vivienda de Julián Oro Duro y Zeneida Castillo para examinar las condiciones del lugar y varias interrogantes que continúan abiertas en torno al caso. El especialista inspeccionó el frente, un callejón lateral y la parte posterior de la propiedad, luego de revisar imágenes relacionadas con los movimientos atribuidos a las personas vinculadas al caso.
Durante el recorrido observó paredes, vegetación y alambres utilizados como elementos de protección. Consideró que esas barreras dificultarían el paso, aunque no impedirían necesariamente un posible acceso. El experto planteó como hipótesis que una persona pudo acercarse desde la parte posterior, mientras otra permanecía en un punto diferente, pero aclaró que ese escenario no ha sido establecido como un hecho.
Otra interrogante examinada fue cómo se produjo realmente el ingreso a la residencia. El criminólogo indicó que las imágenes revisadas no permiten precisar cómo se abrió la puerta principal.
Entre las versiones conocidas figura que Zeneida Castillo habría permitido el acceso porque presuntamente conocía a uno de los visitantes, circunstancia que no ha sido establecida mediante el análisis presentado.

También contempló que una de las personas pudo haber ingresado primero por otra zona y facilitado posteriormente el acceso, una posibilidad que deberá ser comprobada mediante evidencias. Uno de los puntos que más llamó su atención fue el tiempo que habrían permanecido dentro de la vivienda. Los movimientos iniciales, conforme al material analizado, ocurrieron alrededor de las 5:30.
En ese momento, Julián se encontraba fuera atendiendo compromisos artísticos. El especialista planteó interrogantes sobre las razones por las que las personas relacionadas con el caso habrían decidido esperar el regreso del merenguero.
La posible existencia de aproximadamente 50,000 dólares también formó parte de su análisis. El experto relacionó esa versión con informaciones sobre distintos espacios de la casa que habrían sido revisados.Su hipótesis contempla que las personas pudieron estar buscando algo específico y esperar encontrar una suma superior, aunque recalcó que esa posibilidad requiere respaldo de la investigación oficial.
El criminólogo consideró relevante establecer quién conocía sobre la presunta existencia del efectivo, debido a que esa información podría ayudar a reconstruir cómo se habrían coordinado los movimientos previos.
También examinó por qué permanecieron hasta el regreso del artista, pues continuar dentro incrementaba la posibilidad de coincidir con familiares, vecinos o visitantes que llegaran a la propiedad. Entre las posibilidades mencionó que pudieran necesitar información que solo el cantante podía proporcionar, incluida la ubicación de determinados bienes, sin presentar esa hipótesis como una conclusión.
El especialista abordó además el hecho de que Julián superara la situación y sostuvo que esa circunstancia, por sí sola, no constituye un elemento válido para atribuirle conocimiento previo o participación.
También señaló que la reacción inicial del merenguero debe evaluarse dentro de las condiciones del momento, incluyendo el impacto físico y la confusión que pueden acompañar una situación de alta tensión. Las inscripciones “1600” y otras palabras realizadas con pintura también fueron consideradas. El experto planteó que pudieron tener como propósito orientar la atención hacia otra dirección, sin confirmar esa posibilidad.
Otro detalle surgió al revisar imágenes de una persona relacionada con el movimiento de la motocicleta. A juicio del criminólogo, aparentaba presentar una particularidad al caminar con la pierna izquierda. El especialista presentó esa observación únicamente como un posible elemento de comparación, cuya relación con cualquier persona tendría que ser determinada mediante análisis técnicos y otras evidencias.

Los teléfonos y registros de comunicaciones fueron señalados como elementos que podrían ayudar a establecer contactos, horarios y posibles intercambios previos relacionados con el dinero y los movimientos del artista.
Ante la situación, la investigación formal deberá determinar cómo ocurrió el ingreso, qué buscaban y quién conocía información previa, mediante videos, entrevistas, análisis técnicos, comunicaciones y demás evidencias recopiladas.




