¡Mary Poppins tendrá una nueva serie! La famosa niñera regresará a la pantalla en una adaptación live-action que buscará alejarse de la imagen que Disney convirtió en un clásico del cine para recuperar la versión original creada por P. L. Travers.
En lugar de rehacer la película de 1964 protagonizada por Julie Andrews y Dick Van Dyke, el proyecto pretende utilizar como base los ocho libros de Mary Poppins publicados por Travers y explorar historias y personajes que nunca llegaron a las películas.
Y aquí está una de las grandes diferencias: la Mary Poppins literaria no es exactamente la dulce y alegre niñera que muchas generaciones conocieron gracias a Disney. En las novelas es más misteriosa, impredecible y severa, mientras algunas de sus aventuras llegan a terrenos surrealistas e incluso inquietantes.
El formato de serie también permitirá ampliar considerablemente este universo. Los ocho libros contienen aventuras mágicas, personajes y escenarios que quedaron fuera de las adaptaciones cinematográficas, ofreciendo material suficiente para construir una versión mucho más extensa de la historia.
El proyecto está siendo desarrollado por Tom Winchester para Pure Fiction Television, compañía respaldada por See-Saw Films, relacionada con producciones como Slow Horses y Heartstopper. Winchester obtuvo los derechos directamente de los responsables del legado de P. L. Travers.
¿Y qué pasa con Disney? Aunque el estudio está inevitablemente asociado con Mary Poppins gracias a sus películas, por ahora no es un socio confirmado de la nueva serie. Existen conversaciones iniciales sobre una posible participación, pero todavía no se ha alcanzado ningún acuerdo.
La producción se encuentra todavía en una fase temprana de desarrollo, por lo que no existe una actriz elegida para convertirse en la nueva Mary Poppins. Tampoco se han confirmado plataforma, director, número de episodios o fecha de estreno.
Más de seis décadas después de que Julie Andrews convirtiera al personaje en un icono cinematográfico, Mary Poppins podría regresar para mostrarnos una cara que muchos espectadores nunca han conocido: menos azúcar, más misterio y un universo mucho más extraño que el presentado por Disney. .




