La cineasta noruega Marlene Emilie Lyngstad ha agitado el Festival de San Sebastián con su ópera prima, un drama que no deja indiferente a nadie. Lejos de esquivar la polémica, la directora celebra el debate: "Me parece interesante y emocionante que la película genere reacciones tan fuertes", ha declarado en una entrevista con Variety.
La película, Cute (título aún sin estreno confirmado en España), compite en la sección New Directors y aborda uno de los tabúes más difíciles del cine. Su protagonista, Richard, se siente atraído por la hija de siete años de su pareja. Decidido a no ceder a ese impulso, abandona la relación y se refugia en la casa de su infancia, donde conoce a Stella, la cuidadora de su madre, a quien le gusta comportarse como una niña pequeña, también frente a la cámara.
"Nunca es explícito, así que la incomodidad debe surgir de las batallas internas de los personajes. ¿Quizás las personas se enfrentan a sus propios monstruos?", plantea la realizadora.
Una historia de amor entre dos adultos heridos
Lyngstad insiste en un matiz que considera esencial. "Creo que existe una distinción importante entre la culpa de alguien que ha abusado de un niño y la culpa de alguien que siente una atracción no deseada, pero está decidido a no ceder a ella. Mi película trata sobre esto último", subraya.
Para la directora, el conflicto de Richard abre preguntas incómodas: cómo puede alguien forjar una vida digna mientras carga con una vergüenza que nunca podrá borrar y si esa persona también merece ser amada. Por eso define Cute como una historia de amor sobre "dos adultos, cada uno con sus propias heridas, que anhelan ser amados incondicionalmente".
Lyngstad sostiene que el público acude al cine porque quiere algo más que las narrativas simplistas que suelen ofrecer los medios. "No me interesa la incomodidad por sí misma, pero sí creo que cierto grado de inquietud es inevitable al plantear preguntas que quizás no tengan respuesta. Encuentro a los seres humanos incómodamente contradictorios", explica.
Una actriz debutante con experiencia en internet
El reparto lo encabeza Jan Gunnar Røise, con quien ya trabajó en su cortometraje de graduación Norwegian Offspring, junto a Karin Bertling, Kitt Maiken Mortensen y Molly Kirk Rasmussen. La gran revelación es la debutante Gina Jaqueline, que da vida a Stella. Lyngstad la conoció durante la investigación previa, cuando Jaqueline le habló de su experiencia en OnlyFans y en el mercado erótico en línea. Primero la sumó como consultora del guion y después le ofreció el papel, pese a no tener formación actoral. "Resultó ser un talento innato", asegura.
La directora considera fascinante el contraste entre ambos intérpretes: "Era la precisión y el control de Jan Gunnar frente a la espontaneidad y la intuición de Gina". Producida por Nordisk Film Production y con ventas internacionales a cargo de TrustNordisk, la película es una coproducción entre Dinamarca, Suecia y Noruega.
Para Lyngstad, las reacciones al estreno revelan una relación hipócrita con las imágenes sexuales, en una época en la que todo está disponible en internet. "Las imágenes que vinculan la infancia con la sexualidad forman parte de la cultura popular. Ha surgido un nuevo terreno de ambigüedad moral", advierte. Y concluye: "Creo que no queremos afrontar esto. ¿Quizás sea porque todos cargamos con algún tipo de remordimiento de conciencia?".




