Moca, Espaillat.– “Esperar el momento”, fueron las palabras expresadas por Lidia, propietaria de la cafetería Lidia ubicada en Moca, luego de que las autoridades de Salud Pública dispusieran el cierre temporal del establecimiento tras detectar condiciones sanitarias que deben ser corregidas antes de que pueda volver a operar con normalidad.
La situación ha generado atención en la comunidad luego de que la joven Maribel Camacho denunciara públicamente haber ingerido un café que, según su relato, presuntamente habría estado contaminado con heces de ratón. La denuncia provocó la intervención de las autoridades sanitarias, que realizaron una inspección al establecimiento.
Este viernes, inspectores de la Dirección Provincial de Salud Pública de Espaillat regresaron a la cafetería para continuar con las labores de fumigación, higienización y saneamiento del lugar, como parte del proceso destinado a mejorar las condiciones sanitarias del negocio.
Durante las inspecciones realizadas, las autoridades informaron que fueron detectadas irregularidades sanitarias, por lo que el establecimiento deberá implementar una serie de medidas correctivas antes de que se autorice su eventual reapertura al público.
Desde Salud Pública en Espaillat explicaron que la intervención no busca únicamente disponer el cierre del establecimiento, sino también acompañar y orientar a los propietarios en la solución de las condiciones de insalubridad identificadas, con el propósito de que el negocio pueda cumplir con las normas sanitarias establecidas.

Las autoridades señalaron que, una vez sean corregidas las situaciones encontradas y se compruebe que el establecimiento reúne las condiciones requeridas, podrá evaluarse nuevamente su reapertura.
El proceso ha mantenido bajo atención a clientes y residentes de la zona, especialmente después de que la denuncia sobre el supuesto café contaminado se difundiera públicamente y generara numerosas reacciones en las redes sociales.
Por su parte, Lidia ha optado por mantener una postura prudente mientras se desarrolla el proceso de inspección y saneamiento del establecimiento. Su breve expresión, “esperar el momento”, refleja la expectativa ante la posibilidad de que la cafetería pueda volver a abrir sus puertas una vez concluya la intervención de las autoridades.
Salud Pública reiteró que el objetivo de estas acciones es garantizar que los establecimientos dedicados a la venta y preparación de alimentos y bebidas operen bajo condiciones adecuadas de higiene y seguridad para los consumidores.
Mientras continúan los trabajos de fumigación, limpieza y corrección de las irregularidades señaladas, queda pendiente una nueva evaluación por parte de las autoridades sanitarias, que determinará si el negocio cumple con las condiciones necesarias para recibir nuevamente al público.




