La nueva película de Resident Evil comenzó su estreno en Estados Unidos con 8.8 millones de dólares recaudados en funciones previas, la cifra más alta registrada por una entrega de la franquicia hasta ahora. La cinta, dirigida por Zach Cregger, busca aprovechar este arranque para convertirse en otro éxito de taquilla para el cineasta.
Las primeras estimaciones sitúan su estreno entre 40 y 50 millones de dólares en la taquilla doméstica, aunque algunas proyecciones elevan la posibilidad hasta los 60 millones debido a las críticas positivas que ha recibido. La producción contó con un presupuesto aproximado de 75 millones de dólares.
El resultado también representa un nuevo récord para Cregger, director de Weapons. Aquella película de terror consiguió 5.7 millones de dólares durante sus funciones previas y posteriormente debutó con 43 millones en Estados Unidos, antes de alcanzar unos 270 millones de dólares a nivel mundial.
Una historia lejos de los videojuegos
Esta nueva versión de Resident Evil plantea una aproximación original al universo inspirado en la popular saga de videojuegos. Su estreno llega después de ocho películas protagonizadas por Milla Jovovich y dirigidas por Paul W. S. Anderson, que fueron lanzadas entre las décadas de 2000 y 2010; además del estreno de Resident Evil: bienvenidos a Racoon City en 2021.
La franquicia cinematográfica surgió a partir del videojuego de terror lanzado en 1996 y posteriormente se expandió con secuelas, spin-offs y remakes, además de diferentes adaptaciones para cine y televisión. Hasta ahora, la película con el mejor desempeño de la saga había sido Resident Evil: Afterlife, estrenada en 2010, que abrió con 26 millones de dólares en Estados Unidos y terminó su recorrido mundial con aproximadamente 300 millones.




