Washington.– Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazó este viernes una política del Gobierno de Donald Trump que permitía deportar rápidamente a migrantes hacia terceros países sin darles previamente la oportunidad de plantear posibles riesgos para su seguridad.
Un panel de tres jueces del Primer Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, con sede en Boston, confirmó en gran medida una decisión de un tribunal inferior que había declarado ilegal la política del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El caso se originó a partir de una demanda colectiva presentada por migrantes sujetos a órdenes de deportación y se convirtió en una prueba sobre las garantías de debido proceso que deben recibir las personas antes de ser enviadas a países con los que no tienen vínculos.
El derecho a objetar la deportación
La política adoptada por el Gobierno de Trump en 2025 permitía enviar a migrantes a terceros países cuando las autoridades estadounidenses contaran con garantías diplomáticas de que no serían perseguidos ni sometidos a torturas.
Sin embargo, el tribunal determinó que los migrantes deben recibir un aviso previo sobre el país al que serían enviados y contar con una oportunidad real de presentar objeciones relacionadas con su seguridad.




