Casi tres décadas después de la publicación de Practical Magic y del estreno de la película protagonizada por Sandra Bullock y Nicole Kidman, Alice Hoffman considera que finalmente llegó el momento adecuado para regresar a la historia de las hermanas Owens. La escritora asegura que la secuela surgió después de años de conversaciones y que fueron Bullock, Kidman y la productora Denise Di Novi quienes hicieron posible que el proyecto finalmente se concretara.
Para Hoffman, el contexto cultural también cambió desde el estreno de la primera película en 1998. La autora considera que entonces las historias centradas en mujeres, la hermandad y la magia no recibían el mismo reconocimiento que ahora. Practical Magic 2, según explica, llega en un momento en el que nuevas generaciones pueden conectar mejor con esos temas, mientras que quienes conocieron la cinta original llevaban años esperando volver a ver a las Owens.
Uno de los puntos que Hoffman consideraba indispensables era resolver definitivamente la maldición familiar de los Owens. Aunque la primera película podía hacer pensar que el hechizo había terminado, la autora explica que en realidad seguía presente. La secuela retoma ese conflicto y lo conecta con la idea del trauma familiar heredado y con la posibilidad de romper finalmente ese ciclo.
Libro vs. Película
Esa decisión también explica algunas de las diferencias importantes entre la película y los libros. Gary Hallet, interpretado por Aidan Quinn, no regresa, algo que Hoffman atribuye a que el personaje ni siquiera aparece en The Book of Magic. Gillian también pierde en la adaptación a Ben, su interés amoroso en la novela, mientras que otros personajes fueron eliminados porque trasladar todos los elementos de un libro de 400 páginas a un guion de aproximadamente 120 páginas simplemente no era viable.
Otro cambio fundamental ocurre con Sally, quien durante años intentó mantenerse alejada de sus poderes. En Practical Magic 2, la hermana de Gillian comienza a aceptar progresivamente su magia y deja atrás la idea de que debe ocultarla para llevar una vida normal. Su transformación se acelera cuando su hija Kylie se enamora de Gideon, quien termina en coma después de un accidente relacionado con la maldición amorosa de los Owens.
La historia también lleva a una conclusión definitiva para Franny y Jet. Jet muere al comienzo de la película después de escuchar al escarabajo de la muerte, mientras que Franny termina sacrificándose para acabar con la antigua maldición amorosa de la familia. Hoffman considera que este desenlace cierra el arco que ambas comenzaron desde la primera película, cuando dedicaron sus vidas a proteger a Sally y Gillian.
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