Bogotá.- La frase «Viva Cristo Rey» y la presencia de la religión en actos del Gobierno colombiano hacen parte del sello que el presidente, Abelardo de la Espriella, está imponiendo a su mandato, lo que ha abierto un debate sobre si el mandatario está vulnerando la neutralidad religiosa del Estado.
El debate, que tiene ya hasta una derivada judicial, se encargó de azuzarlo el propio De la Espriella en su investidura, el pasado 7 de agosto, en la que intervinieron tres religiosos de distintas confesiones y donde, por primera vez, gritó «¡Viva Cristo Rey!», un lema que se ha vuelto ya un cierre habitual de sus alocuciones y mensajes en redes sociales.
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