TEHERÁN. Irán calificó este miércoles como “crimen de guerra” los ataques estadounidenses registrados la noche del martes, que causaron la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño, y dejaron 68 heridos durante la celebración de una boda en el sur del país.
El Ministerio de Exteriores iraní condenó el ataque y afirmó que constituye una grave violación de los principios fundamentales del derecho internacional.
Proyectiles estadounidenses alcanzaron una vivienda donde se celebraba una boda en el pueblo de Kuhestak, en el condado de Sirik, provincia de Hormozgan. Según las autoridades iraníes, cuatro personas murieron, entre ellas un niño de cuatro años, mientras que otras 68 resultaron heridas.
De los heridos, 50 fueron hospitalizados.
Irán denuncia ataques contra zonas civiles
La Cancillería iraní comparó el ataque con otros episodios registrados durante el conflicto, entre ellos los ocurridos en Minab y Lamerd, en el sur del país.
Según el Ministerio de Exteriores, en Minab murieron 168 estudiantes y profesores, mientras que otro ataque registrado en la zona de Lamerd dejó 21 fallecidos durante el primer día de la guerra, el pasado 28 de febrero.
Las autoridades iraníes también denunciaron ataques contra zonas civiles e infraestructuras de servicios, incluidas antenas y estaciones de telecomunicaciones, en las provincias de Juzestán, Sistán y Baluchistán, Hormozgán y Kermán.
Ataques estadounidenses dejan 18 muertos
Los ataques estadounidenses de la noche del martes causaron un total de 18 muertos, entre ellos cuatro miembros de la Guardia Revolucionaria, según las autoridades iraníes.
En respuesta, Irán lanzó ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.
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