El caso de Albert de Jesús Aracena continúa bajo investigación, mientras sus familiares esperan los resultados definitivos de los estudios médico-forenses que deberán establecer con mayor precisión la causa y el mecanismo de su fallecimiento.
Su abogado, Rafi Lora, explicó que el documento que ha circulado públicamente como un acta de defunción corresponde, según su versión, a una certificación provisional del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) y no al informe definitivo de la autopsia.
Certificación provisional registra “asfixia mecánica”: De acuerdo con las declaraciones del representante legal de la familia, la certificación provisional establece como hallazgo “asfixia mecánica”, una expresión médica que, por sí sola, no permite determinar de manera concluyente las circunstancias específicas en las que se produjo la muerte.
Lora señaló que todavía están pendientes los resultados de estudios complementarios realizados al cuerpo, los cuales podrían aportar información sobre la existencia de golpes, contusiones, obstrucción de las vías respiratorias, ahogamiento u otros elementos que permitan establecer el mecanismo del fallecimiento.

El abogado indicó que este tipo de investigaciones médico-forenses puede tomar alrededor de 25 días, un mes o incluso más, dependiendo de los análisis requeridos. Por ello, insistió en que la certificación provisional no debe confundirse con el resultado definitivo de la autopsia.
Según el relato ofrecido durante la entrevista, el cuerpo de Albert de Jesús fue localizado el 25 de agosto en el sector La Chancleta, perteneciente al paraje del mismo nombre.
Después de varios días, el cuerpo fue entregado a sus familiares. Posteriormente, el caso adquirió una dimensión judicial, mientras en redes sociales comenzaron a circular distintas versiones sobre las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento.
La familia, representada legalmente por Lora, reclama que las autoridades establezcan qué ocurrió y determinen eventuales responsabilidades a partir de pruebas verificables. Uno de los puntos de controversia gira en torno a una versión atribuida al propietario de un establecimiento relacionado con la investigación. De acuerdo con esa versión, el cuerpo habría sido encontrado flotando en una piscina al día siguiente y posteriormente habría sido enterrado en la zona de La Chancleta.

El propietario del establecimiento New York Grill, Iván Arias, ha sido mencionado en relación con esta versión. Lora, sin embargo, sostiene que la familia maneja una reconstrucción diferente de los hechos y afirma que existen personas que podrían aportar información en calidad de testigos.
Hasta el momento, parte de las evidencias y testimonios mencionados durante la entrevista no han sido presentados públicamente en su totalidad. En consecuencia, cualquier señalamiento contra personas vinculadas al caso debe entenderse como parte de una investigación en curso y no como una conclusión judicial.
Otro de los elementos que podrían resultar relevantes para esclarecer el caso son las cámaras de seguridad del establecimiento. El abogado afirmó que existe documentación relacionada con la eliminación de imágenes y el retiro de los DVD que contenían las grabaciones. Según explicó, esos documentos serían incorporados al proceso judicial.
Lora también hizo referencia a una explicación que habría ofrecido el propietario del negocio sobre la eliminación de las imágenes. Sin embargo, dicha explicación no ha sido acompañada públicamente, en el material disponible, de documentación independiente que permita verificarla.

El representante legal considera que este aspecto podría adquirir importancia dentro de la investigación para determinar si hubo alguna actuación que pudiera haber dificultado el esclarecimiento de los hechos. En ese contexto, mencionó la posibilidad de que las autoridades evalúen una eventual obstrucción de justicia, dependiendo de las evidencias que sean reunidas.
Asimismo, el abogado indicó que están a la espera de los resultados de un análisis realizado por la Dirección Central de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (DICAT) sobre dispositivos que habrían sido incautados durante el proceso investigativo.
Durante la entrevista, Lora mencionó varias figuras jurídicas que, dependiendo de los resultados de la investigación, podrían ser consideradas por las autoridades, entre ellas homicidio, ocultamiento de cadáver, asociación de malhechores y obstrucción de justicia.
No obstante, el abogado aclaró que la calificación jurídica definitiva dependerá de las evidencias obtenidas por el Ministerio Público y de las conclusiones de las investigaciones. También hizo referencia a un ciudadano haitiano que, según el relato ofrecido, estaría relacionado con el enterramiento del cuerpo. Al ser cuestionado sobre si esta persona se encontraba prófuga, Lora respondió que no necesariamente, aunque afirmó que estaba siendo buscada y que podría ser detenida por las autoridades.
La investigación también podría incluir los testimonios de otras personas que estuvieron vinculadas al establecimiento o que pudieron tener conocimiento de los acontecimientos ocurridos antes y después del fallecimiento.
El informe médico-forense definitivo constituye uno de los elementos más importantes para el esclarecimiento del caso. Lora reiteró que la certificación provisional que registra “asfixia mecánica” no permite establecer por sí sola exactamente cómo ocurrió la muerte de Albert de Jesús.
Los resultados de los estudios complementarios podrían contribuir a confirmar o descartar algunas de las hipótesis que han surgido durante la investigación. Durante la entrevista también fue mencionada una versión según la cual Albert habría permanecido durante un período en un congelador. Esta afirmación, al igual que otras versiones surgidas en torno al caso, permanece pendiente de comprobación y no debe presentarse como un hecho confirmado mientras no existan evidencias que la sustenten.
De igual manera, el abogado afirmó que la familia no contempla una negociación económica relacionada con el caso y manifestó que estaría dispuesto a apartarse de la representación si se intentara alcanzar un acuerdo de esa naturaleza. También salió a relucir un supuesto ofrecimiento de 20 millones de pesos, pero hasta el momento no se ha presentado una confirmación independiente que permita establecer la veracidad de esa versión.
La posición expresada públicamente por la familia es que busca que se esclarezcan las circunstancias en las que murió Albert de Jesús y que cualquier responsabilidad sea determinada por las autoridades a partir de las evidencias.
Por ahora, la investigación permanece abierta y uno de los principales elementos pendientes es el informe médico-forense definitivo, además de los resultados de los análisis de dispositivos, cámaras, testimonios y demás evidencias que puedan ser incorporadas al expediente.
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