Más de 150 ciudadanos haitianos fueron deportados desde Estados Unidos y trasladados a Haití, en lo que representa uno de los primeros vuelos de retorno tras la decisión de la Administración de Donald Trump de no renovar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de ese país.
El grupo fue trasladado en un vuelo gestionado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), que aterrizó en la ciudad de Cabo Haitiano, en el norte de Haití, debido a que el principal aeropuerto internacional de Puerto Príncipe permanece cerrado como consecuencia de la situación de inseguridad provocada por grupos criminales.




