Una mujer fue atacada por un caimán de 2,95 metros de largo el 8 de agosto de 2026 mientras nadaba en el río Silver, en el condado de Marion, Florida. El incidente resultó en la amputación de su brazo derecho y motivó un operativo de rescate y control de fauna por parte de las autoridades locales. El hecho pone en foco los riesgos que enfrentan los residentes y visitantes de Florida durante la temporada alta de actividad de estos reptiles.
Según información de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) y medios como Florida Today, la víctima fue auxiliada por un navegante que logró rescatarla y aplicar un torniquete antes de que fuera trasladada a un hospital. El animal fue capturado y sacrificado por especialistas, mientras que la zona del ataque permaneció cerrada hasta que se consideró segura para el público.
Este suceso forma parte de una serie de ataques registrados en el verano de 2026, una temporada en la que la actividad de los caimanes suele incrementarse debido a factores climáticos y reproductivos. De acuerdo con la FWC, aunque los encuentros con caimanes no son inusuales en el estado, las lesiones graves y las muertes son poco frecuentes, lo que lleva a las autoridades a insistir en las recomendaciones de seguridad.




