La Ciudad de Panamá se convierte esta semana en uno de los principales centros mundiales del debate cardiovascular. Del 23 al 25 de julio, el Megápolis Hotel y Centro de Convenciones acoge el 33.º Congreso Interamericano de Cardiología (SIAC 2026), un encuentro que congrega a especialistas de América, Europa y otras regiones para analizar los últimos avances científicos en prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, la primera causa de muerte en el mundo.
En este escenario de alto nivel científico participa el cardiólogo gallego José Ramón González Juanatey, una de las figuras más reconocidas de la cardiología española y europea. Su presencia adquiere una dimensión especial porque el congreso se celebra apenas unas semanas antes de las elecciones a la presidencia de la World Heart Federation (WHF), la organización internacional que coordina la estrategia global frente a las enfermedades cardiovasculares.
Aunque las elecciones de la Federación Mundial del Corazón suelen desarrollarse lejos del foco mediático, la de este año presenta un interés singular. La Comisión de Nombramientos de la WHF ha reducido el proceso a dos candidatos para la presidencia electa: el cardiólogo chino Junbo Ge y el propio José Ramón González Juanatey, propuesto por la Sociedad Europea de Cardiología e incorporado oficialmente a la candidatura final recomendada por el comité de selección.
José Ramón González Juanatey en el Congreso Interamericano de Cardiología (SIAC 2026), en Panamá. / Mundiario
Panamá, punto de encuentro de la cardiología iberoamericana
El Congreso SIAC constituye una de las principales citas científicas del calendario cardiovascular en el ámbito iberoamericano. Bajo el objetivo de actualizar el conocimiento clínico y reforzar las estrategias preventivas, el programa aborda cuestiones que marcan la evolución de la especialidad: cardiología clínica, insuficiencia cardíaca, prevención cardiovascular, electrofisiología e innovación diagnóstica.
Entre los momentos más esperados figuran la presentación de los late breaking clinical trials, los ensayos clínicos más recientes que se divulgan de forma simultánea en la Revista Interamericana de Cardiología (RIAC), así como las intervenciones de referentes internacionales como Peter Libby y Marcelo Di Carli, dos de las voces más influyentes de la investigación cardiovascular contemporánea.
En ese contexto, la intervención de González Juanatey representa también la proyección internacional de la cardiología española y de una trayectoria profesional desarrollada desde Galicia que ha alcanzado reconocimiento en los principales foros científicos internacionales.
Dos maneras de entender el liderazgo mundial
La elección de la World Heart Federation trasciende el relevo institucional. En realidad, enfrenta dos modelos de liderazgo para una organización que agrupa a cientos de sociedades científicas y fundaciones cardiovasculares de todos los continentes. La propuesta defendida por González Juanatey gira alrededor de una idea sencilla, aunque ambiciosa: reducir las desigualdades en salud cardiovascular.
Su programa parte de un hecho incontestable. Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de mortalidad mundial, pero su impacto es muy desigual. Los países con menor nivel de renta concentran la mayor carga de enfermedad y disponen de menos recursos para la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento.
Frente a esa realidad, el cardiólogo gallego propone reforzar la educación sanitaria, impulsar programas de cribado poblacional, acelerar la digitalización de los sistemas sanitarios y aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial, siempre bajo una premisa que resume buena parte de su pensamiento: que la innovación contribuya a disminuir las desigualdades y no a ampliarlas.
Su objetivo declarado es avanzar hacia un mundo donde enfermedades como la fiebre reumática o el mal de Chagas dejen de condicionar la vida de millones de personas y donde la hipertensión arterial, todavía el principal factor de riesgo cardiovascular global, pueda controlarse mediante estrategias preventivas eficaces.
Una trayectoria que combina ciencia y gestión
José Ramón González Juanatey reúne un perfil poco habitual dentro de la medicina cardiovascular. Catedrático de Medicina de la Universidade de Santiago de Compostela desde el año 2000, dirigió desde 2007 el Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago, presidió la Sociedad Española de Cardiología y formó parte durante dos mandatos consecutivos del consejo de la World Heart Federation.
A esa experiencia institucional suma una intensa actividad investigadora y docente. El servicio que dirigió ha figurado durante años entre los más destacados de España según indicadores objetivos de calidad asistencial, mientras que su grupo investigador se encuentra entre los más productivos del país en el ámbito cardiovascular. Sin embargo, quienes conocen su trayectoria destacan que el principal valor de su candidatura no reside únicamente en el currículo, sino en la coherencia entre su práctica profesional y las prioridades que propone para la organización mundial.
La salud comienza mucho antes del hospital
Una de las ideas que vertebran el pensamiento de González Juanatey consiste en situar la prevención en el centro de la política sanitaria. En sus intervenciones públicas insiste en que la salud cardiovascular no empieza en una unidad coronaria, sino mucho antes: en la educación, en la alimentación, en la actividad física, en la calidad ambiental y en las condiciones socioeconómicas de cada persona.
Durante su participación reciente en el podcast de MUNDIARIO recordaba que una parte muy significativa de los infartos se concentra en los grupos sociales más vulnerables, lo que obliga a contemplar la enfermedad cardiovascular también como un problema de equidad. Esa perspectiva conecta plenamente con el enfoque que defiende para la World Heart Federation, donde propone reforzar la cooperación internacional, especialmente en los países de renta baja y media, mediante programas de formación, prevención y transferencia de conocimiento.
Medir para mejorar
Otro de los principios que definen su visión de la gestión sanitaria puede resumirse en una frase que ha repetido en numerosas ocasiones: "Lo que no se mide, no se puede mejorar". Durante años ha defendido la publicación transparente de indicadores sobre mortalidad por infarto, resultados quirúrgicos, tiempos asistenciales o calidad hospitalaria, convencido de que la evaluación rigurosa constituye una herramienta para aprender y mejorar, no para establecer competiciones entre centros.
Trasladada al ámbito internacional, esa filosofía se traduce en la propuesta de crear un gran Observatorio Global de Salud Cardiovascular capaz de ofrecer información comparable que ayude a orientar las políticas públicas sobre bases científicas.
Ciencia, cooperación y diplomacia sanitaria
La presidencia de la World Heart Federation exige una combinación de liderazgo científico y capacidad diplomática. Además de coordinar a sociedades médicas de todo el mundo, la organización mantiene una interlocución permanente con la Organización Mundial de la Salud, Naciones Unidas, ministerios de Salud, universidades, fundaciones y organismos multilaterales.
El programa de González Juanatey plantea fortalecer esas alianzas, impulsar el programa internacional Emerging Leaders, desarrollar un campus global de formación continua y consolidar una financiación estable que preserve la independencia científica de la Federación. Se trata de una estrategia que recuerda la que impulsó durante su etapa al frente de la Sociedad Española de Cardiología, basada en la cooperación institucional, la formación acreditada y la incorporación de la atención primaria, la enfermería y las asociaciones de pacientes a las políticas cardiovasculares.
Una candidatura con proyección internacional
Corresponderá a los miembros de la World Heart Federation decidir quién dirigirá la organización durante los próximos años. Junbo Ge presenta igualmente una sólida trayectoria científica y será la comunidad cardiovascular internacional la que valore ambas propuestas.
Con independencia del resultado, la presencia de José Ramón González Juanatey en el Congreso Interamericano de Cardiología y su candidatura a la presidencia de la WHF reflejan el peso alcanzado por la cardiología española en los principales foros internacionales.
En una época marcada por la inteligencia artificial, la medicina personalizada y la aceleración tecnológica, el especialista gallego mantiene una convicción que resume buena parte de su trayectoria: el verdadero progreso sanitario no consiste únicamente en desarrollar mejores tratamientos, sino en lograr que el lugar de nacimiento, el nivel de ingresos o las circunstancias sociales dejen de determinar las posibilidades de prevenir y sobrevivir a una enfermedad cardiovascular. Esa idea, más que una propuesta de gestión, constituye una visión global sobre el futuro de la salud pública. @mundiario




