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Una niña de 13 años muere un día después de saber que tiene cáncer por un mal diagnóstico

En enero de este año, una niña de Wiltshire (Reino Unido) murió un día después de que se le comunicara que padecía de cáncer.

Ahora, su madre asegura que el repentino fallecimiento de su hija fue resultado de una negligencia médica que conllevó un diagnóstico tardío, informaron medios locales.

Por varias semanas, Tanisha Baverstock, de 13 años, se quejó de una tos persistente y pérdida de peso. En el hospital de Salisbury le hicieron una radiografía que mostró una sombra en el pulmón que «no parecía normal», según el doctor.

Sin embargo, ningún especialista fue consultado para dar su opinión al respecto y a la niña solo se le recetaron antibióticos antes de enviarla a casa ese mismo día.

Pocos minutos después, un radiólogo de turno tuvo acceso a esas placas y detectó en ellas signos de la presencia de un tumor. De inmediato informó a la institución que era necesario tomar medidas urgentes, pero como Tanisha no estaba hospitalizada la alerta no recibió seguimiento.

«Horas perdidas»
Fue solo 20 horas después, cuando el radiólogo le preguntó a un pediatra sobre la radiografía anómala, que el personal se dio cuenta de que la paciente había sido dada de alta y se apresuraron para contactar con su familia. Tanisha tenía un linfoma, una enfermedad tumoral maligna (neoplásica) en la sangre que afecta el sistema linfático.

Kelly y su hija se dirigieron con rapidez al Hospital Infantil de Bristol, a unos 60 kilómetros de su hogar, pero el tratamiento no se inició de inmediato porque ya era de noche. La condición de la adolescente le dificultaba respirar debido a la acumulación de líquido alrededor de los pulmones y la menor falleció en la tarde del siguiente día mientras los médicos le drenaban el tórax.

Tras casi un año de la pérdida de su hija, Kelly habló de su caso y aseguró que es imposible recuperarse cuando los médicos «han fallado tanto». «Un día mandan a Tanisha a casa con antibióticos.

Al siguiente recibo una llamada telefónica diciendo que tiene cáncer. Lo detectaron inmediatamente, pero no pasó nada. Se perdieron unas horas que podrían haberle dado una oportunidad a Tanisha», relató la señora Baverstock.

Un informe de investigación del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido sobre el caso concluyó que si la niña hubiese ingresado al Hospital Infantil de Bristol unos días antes es probable que, aunque no se hubieran evitados los riesgos que trae consigo un linfoma, estos habrían sido sustancialmente menores. Por su parte, el hospital de Salisbury se negó a comentar el asunto a falta de una investigación exhaustiva, que está pendiente.

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losmocanos