El presidente del Gobierno de España y candidato a la reelección, Pedro Sánchez, pronosticó este sábado que la «ola de la ultraderecha», que ya se está «desmoronando» en Brasil y Estados Unidos, también lo hará en España tras las próximas elecciones generales del 29 de noviembre.
Tras anular actos de precampaña por el grave accidente ferroviario ocurrido en el país el pasado 28 de octubre, en el que murieron 69 personas, los partidos españoles reanudaron hoy los mítines con llamadas a la participación de los ciudadanos.
Sánchez llama a frenar a la ultraderecha
Sánchez lo hizo pidiendo una movilización masiva para conseguir una victoria amplia que permita que en España pase «como en Brasil y Estados Unidos» y pueda ser «un faro» ante la ultraderecha.
«Lo siento por Feijóo y Abascal, que se querían subir a esa ola (de ultraderecha)», dijo en referencia a los líderes del partido conservador PP y el ultraderechista Vox.
«Si votamos en masa, mandaremos a casa a Abascal«, afirmó Sánchez, antes de «decirle al PP y Vox que España no se gobierna ni desde Washington ni desde Tel Aviv ni desde Moscú, sino desde España«.
También la candidata del partido de izquierda Frente Amplio, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, hizo un llamamiento a la movilización masiva para «dar la vuelta a las encuestas», como pasó con Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.
El candidato del principal partido de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, centró su discurso en el reciente accidente de tren en el que murieron 69 personas.
El líder conservador advirtió que, si fondos destinados a la seguridad ferroviaria terminaron en el partido de Sánchez o en manos de sus allegados, los responsables deberán responder ante la justicia e incluso enfrentar penas de cárcel.
Feijóo prometió también que, si él gobierna, «los más preparados» volverán a estar al frente de los puestos clave y no seleccionará a nadie «por amiguismo, sino por su capacidad, por su gestión, por su rigor y por su experiencia».
Abascal endurece las acusaciones
También el líder de Vox, Santiago Abascal, se refirió al accidente de tren en su discurso y se preguntó cuál era el objetivo de la cúpula del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) bajo el Gobierno de Sánchez y denunció que el organismo haya gastado dinero en sobrinas, en mordidas, en colocaciones y en bonus.
En su acto de precampaña, Abascal se cuestionó si el objetivo de la dirección de Adif era «destruir la alta velocidad» o «matar a más de cien españoles».




