John Turturro nunca llegó a robar una cartera en el metro de Nueva York, aunque estuvo muy cerca de hacerlo. El actor llegó a tener la mano prácticamente dentro de un bolso, pero se detuvo al pensar en las consecuencias: tendría que devolverla y podía acabar arrestado. Así lo ha contado en una entrevista con Variety.
Ese fue el límite de su preparación para protagonizar The Only Living Pickpocket in New York (título aún sin estreno confirmado en España), un entrenamiento que siguió bajo la tutela de Apollo Robbins, un ilusionista al que el intérprete describe como una mezcla de pianista de concierto y psicólogo. El resto de la práctica tuvo lugar en el propio set, donde pasó el rodaje sustrayendo objetos a los miembros del equipo y, de vez en cuando, siendo descubierto. «La idea es que no lo sientas. Es como un truco de magia», explica.
La película, escrita y dirigida por Noah Segan, colaborador habitual de Rian Johnson, sitúa a Turturro en el centro de la historia como Harry, un ladrón veterano que cuida de su esposa discapacitada en una ciudad que ya no parece necesitarlo. Completan el reparto Steve Buscemi, con quien coincidió en Muerte entre las flores, Barton Fink y El gran Lebowski, y Giancarlo Esposito. La distribución corre a cargo de Sony Pictures Classics.
Turturro, que también ha ejercido como cuidador en su vida personal, asegura que la clave de su interpretación está en la contención. A su juicio, cuando un personaje ataca sin piedad, el público puede reaccionar con recelo, pero cuando alguien abre su corazón deja espacio para que el espectador entre en la historia.
Un año extraño y maravilloso
El actor, de 69 años, atraviesa un momento especialmente feliz. Fanático de los Knicks desde que se enamoró de los equipos de 1969-70 y 1973, ha visto a su franquicia conquistar otro campeonato, algo que todavía le cuesta creer.
En lo profesional, presume de una trayectoria singular: ganó el premio al mejor actor en Cannes y ha sido nominado al Emmy por The Night Of y por Separación, la serie de ciencia ficción de Apple TV. Sin embargo, nunca ha escuchado su nombre en la mañana de las nominaciones a los Oscar. Para él, los reconocimientos son solo la guinda del pastel, porque no son el motivo por el que hace su trabajo.
Los proyectos que sigue persiguiendo
Entre sus planes pendientes figura un guion basado en El teatro de Sabbath, la novela de Philip Roth, que espera a que alguien se atreva a llevarlo a la pantalla. Además, sigue empeñado en sacar adelante una película que lleva años queriendo hacer: la adaptación de Is There No Place on Earth for Me?, el libro de Susan Sheehan ganador del Premio Pulitzer sobre la enfermedad mental y las familias que destroza, una realidad que, según afirma, conoce muy bien de forma personal.
«A medida que uno envejece, el tiempo se vuelve valioso», reconoce el actor, que insiste en que sigue creyendo en el público, también en el más joven.
En el pódcast Awards Circuit de Variety, Turturro también repasa por qué sigue orgulloso de Romance & Cigarettes, el musical de 2005 que tuvo que recomprar y lanzar por su cuenta tras un cambio en la dirección del estudio, una batalla personal que demuestra hasta dónde está dispuesto a llegar por las historias en las que cree.
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