Santo Domingo.- El encarecimiento de la energía y los combustibles en los mercados internacionales representa una nueva amenaza para la economía dominicana.
El Banco Mundial proyecta que los precios de las materias primas aumentarán un 23% durante 2026, impulsados principalmente por un incremento de un 32% en los costos energéticos, en un escenario marcado por las tensiones geopolíticas y la prolongación del conflicto bélico en Oriente Medio.
El organismo internacional estima que el precio promedio del petróleo podría alcanzar los 91 dólares por barril este año, antes de moderarse en 2027, cuando prevé una reducción de un 11.5%.
Wagner Gomera, director de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Ante este panorama, Wagner Gomera, director de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), advirtió que República Dominicana no estará al margen de las consecuencias de esta escalada de precios, debido a su dependencia de los combustibles importados y su estrecha vinculación con la economía mundial.
El académico explicó que el aumento de los precios internacionales de la energía ya está generando presiones inflacionarias que repercuten sobre la economía dominicana y podrían intensificarse si continúa el conflicto internacional.
Aunque reconoció que el país ha mostrado un desempeño económico más favorable que otras naciones de la región, consideró que esa resiliencia no significa que la población esté protegida del deterioro de su capacidad adquisitiva.
Petróleo caro amenaza con encarecer el costo de vida en República Dominicana
Gomera señaló que el incremento de los hidrocarburos tiene efectos que van más allá del precio de los combustibles, porque también eleva los costos de producción, transporte y distribución de bienes y servicios.
Explicó que esta situación termina trasladándose a los consumidores mediante mayores precios, lo que reduce el poder de compra de los hogares y afecta su bienestar económico.
El economista enfatizó que el crecimiento de la economía dominicana por encima del ritmo de otros países de la región no debe confundirse con una mejoría generalizada en las condiciones de vida de la población.
Advirtió, además, que la persistencia de la inflación podría generar mayores demandas de ajustes salariales durante el próximo año, ante la pérdida de poder adquisitivo que experimentan los trabajadores.
“Si los precios internacionales de la energía y los hidrocarburos continúan aumentando, República Dominicana podría enfrentar mayores dificultades para mantener su dinamismo económico”, señaló.
Reforma fiscal: el otro desafío que enfrenta el Gobierno
El panorama internacional también coloca presión sobre las finanzas públicas dominicanas, en momentos en que el país mantiene pendiente la discusión de una reforma fiscal y enfrenta importantes desafíos de equilibrio presupuestario.
Con relación a esto, Gomera manifestó preocupación por la posibilidad de que el Gobierno continúe aplicando ajustes impositivos de manera parcial y escalonada, en lugar de impulsar una discusión integral sobre la estructura tributaria nacional.
Como ejemplos de esa estrategia mencionó las medidas fiscales adoptadas anteriormente y el incremento del costo del marbete.
Advirtió que continuar implementando nuevos ajustes de manera aislada podría generar inconformidad social y aumentar la presión económica sobre las familias, especialmente si coinciden con nuevas alzas en los precios de los combustibles y otros bienes esenciales.
El director de la Escuela de Economía de la UASD consideró que el contexto internacional obliga a las autoridades a revisar su estrategia y establecer un plan que permita fortalecer los ingresos públicos sin trasladar desproporcionadamente el costo de los ajustes a los ciudadanos.
Wagner Gomera pide diálogo para evitar mayores tensiones económicas
Ante los riesgos que representa el encarecimiento de la energía y la desaceleración económica internacional, Gomera recomendó al Gobierno convocar a los diferentes sectores nacionales a una mesa de diálogo para abordar de manera integral la reforma fiscal y el pacto fiscal pendiente.
Consideró que no es conveniente continuar adoptando medidas impositivas aisladas a medida que aparecen nuevas necesidades de recaudación, porque esta práctica podría provocar reacciones sociales difíciles de manejar.
«El peor camino es no intentar hacer las cosas de manera correcta, de manera integral», expresó el académico.
Gomera insistió en que el país necesita tomar decisiones oportunas para preservar la estabilidad económica, especialmente ante las perspectivas de mayores costos energéticos, inflación y desaceleración de la economía mundial.
¿Qué puede pasar con la economía dominicana en 2027?
Aunque el Banco Mundial prevé que los precios internacionales se moderen en 2027, con una reducción estimada de un 11.5 %, el escenario para República Dominicana dependerá, entre otros factores, de la evolución del conflicto bélico, el comportamiento del petróleo y la capacidad de las autoridades para responder a las presiones económicas.
Para Gomera, el desafío consiste en evitar que el aumento de los costos internacionales termine profundizando los problemas de poder adquisitivo y desequilibrio fiscal que enfrenta el país.
El economista reiteró que preservar la estabilidad requiere planificación, diálogo y decisiones integrales, en lugar de esperar a que las dificultades económicas se agraven para actuar.
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