Jennifer Lawrence no tiene intención de volver a convertirse en Mystique. Después de interpretar a la mutante en cuatro películas de la franquicia X-Men entre 2011 y 2019, la actriz dejó claro que repetir el papel implicaría regresar a una de las experiencias más desgastantes de su carrera.
En una entrevista con la revista Allure, Lawrence habló sobre su paso por la saga y explicó que, aunque disfrutaba especialmente las escenas de acción y las acrobacias, el trabajo necesario para transformarse físicamente en el personaje fue algo que no quisiera experimentar otra vez.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de volver a someterse a un proceso de maquillaje con prótesis y pintura corporal, la ganadora del Oscar respondió sin rodeos: “Nunca digas nunca, pero absolutamente ni de broma”. La intérprete explicó que las largas sesiones eran especialmente incómodas porque tiene cosquillas y que la experiencia le permitió descubrir cuánto podía funcionar sin dormir antes de llegar a su límite físico y mental.
Un maquillaje agotador
Lawrence recordó que durante X-Men: Primera generación el procedimiento consistía en cubrir su cuerpo con pintura y pegamento, una labor que podía tomar hasta ocho horas cada vez que necesitaba convertirse en Mystique. Además, los múltiples cambios de color que tuvo que realizar durante las pruebas de cámara dañaron permanentemente su cabello.
La actriz también destacó que su doble de acción, Renee Moneymaker, fue una de las partes que más disfrutó de aquella etapa, pues también trabajó con ella durante las películas de Los juegos del hambre, en las que Lawrence interpretó a Katniss Everdeen.
Aunque su participación como Mystique fue una de las etapas más reconocibles de su carrera, sus declaraciones dejan poco margen para imaginar un regreso al personaje, especialmente si implica repetir las extensas jornadas de maquillaje que marcaron su experiencia en la franquicia.
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