El dirigente político Ángel Julián Serulle llamó a la comunidad internacional a buscar una salida a la crisis de Haití que respete su soberanía y tome en cuenta las causas históricas, políticas y sociales que han contribuido al colapso de sus instituciones, antes de fijar una posición sobre una eventual intervención de El Salvador u otras potencias.
Serulle sostuvo que Haití ha sido afectado por decisiones de potencias extranjeras que, a su juicio, contribuyeron a debilitar su desarrollo y agravaron la inestabilidad que enfrenta actualmente. Por ello, consideró necesario examinar el origen de las bandas armadas y las condiciones que permitieron su expansión.
El dirigente afirmó que la situación haitiana no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de la violencia y la inseguridad, sino que también es necesario determinar quiénes propiciaron el deterioro institucional y cuáles factores han impedido la consolidación de un Estado capaz de garantizar la seguridad y los derechos de su población.
«Lo que hay que ver es cómo surgieron esas bandas, qué motivó su nacimiento y quiénes provocaron el desorden y la anarquía en Haití», expresó Serulle, al plantear que la comunidad internacional debe contribuir a encontrar soluciones duraderas.
Aunque rechazó el desorden y la existencia de grupos armados, Serulle manifestó que no está en condiciones de fijar una posición definitiva sobre una posible intervención de El Salvador, Estados Unidos u otros actores internacionales. A su juicio, primero deben evaluarse las causas profundas del conflicto y las consecuencias de cualquier acción extranjera.
Asimismo, advirtió sobre la importancia de preservar la soberanía haitiana y evitar que cualquier iniciativa internacional sea interpretada como un intento de apropiarse del territorio de esa nación.
Serulle recordó que Haití ocupa un lugar relevante en la historia de América por su revolución antiesclavista y su independencia de Francia, procesos que, según destacó, representan símbolos de libertad y resistencia frente a la dominación colonial.
En ese sentido, consideró que el pueblo haitiano necesita el respaldo de la comunidad internacional para superar la crisis, restablecer el orden institucional y recuperar las condiciones que permitan una convivencia pacífica.
El dirigente concluyó que la solución debe orientarse hacia la paz, la solidaridad y el respeto entre los pueblos, mediante medidas que permitan a Haití superar la violencia y construir una salida sostenible a su prolongada crisis.
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