SANTO DOMINGO. — El Servicio Nacional de Salud (SNS), a través del doctor Freddy Novas, ginecólogo obstetra y director materno infantil a nivel nacional de la entidad, ofreció explicaciones detalladas sobre los fallecimientos neonatales registrados en el Hospital Materno Infantil Francisco Antonio Gonzalvo de La Romana. La intervención oficial se produjo tras los señalamientos realizados por personal médico del centro sobre supuestas irregularidades e infecciones en las instalaciones.
Durante su comparecencia en el espacio radial Esto No es Radio Show, el doctor Novas precisó que las auditorías e inspecciones en el centro hospitalario se realizaron directamente sobre los expedientes clínicos y las evaluaciones del personal. Respecto a los casos reportados en el mes de octubre, el representante del SNS aclaró que se trataba de muertes intrauterinas previas a la llegada al establecimiento sanitario.
«Sí es cierto que hubo tres muertes natales en el mes de octubre, pero no como lo plantea el doctor. Primero llegaron dos pacientes fallecidos. Nosotros decimos en esta denuncia óbitos fetales. Óbitos es una muerte intraútera. No corresponden al hospital», afirmó Novas, indicando que las gestantes presentaron complicaciones como preeclampsia severa e hipertensión, registrándose en uno de los casos más de siete a nueve días de fallecimiento fetal en el vientre.
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Frente a las imágenes difundidas sobre los cuerpos de los fetos, el especialista explicó que los signos visibles corresponden a procesos cadavéricos naturales como la lividez y el rigor mortis.
«Cuando un bebé tiene una muerte reciente, solamente lo vemos normal… Cuando tiene de 9 a 12 días, presenta pérdida de la piel, vamos a decir lesiones pigmentosas como verdes, rojas y moradas. O sea, la descomposición natural», detalló.
Sobre el abordaje del parto en estos casos, Novas subrayó que el protocolo médico establece que ante un óbito fetal se procede al parto vaginal a menos que exista un riesgo inminente para la vida de la madre. Asimismo, al responder sobre la auscultación previa que sugería signos vitales en la criatura, el médico expuso la existencia del denominado «signo de Boer», definido como «el error que se escucha un bebé con el estetoscopio y lo que se está escuchando es el latido de la arteria aorta» de la madre.
Estadísticas hospitalarias y controles bacteriológicos
En relación con el desempeño general del Hospital Francisco Antonio Gonzalvo, la dirección del SNS presentó los indicadores acumulados durante el año. De acuerdo con las cifras oficiales, el centro ha registrado 791 nacimientos y un total de 12 decesos neonatales.
El desglose técnico indica que cuatro de estos casos correspondieron a recién nacidos referidos desde centros privados en condiciones críticas, cuatro a partos prematuros extremos entre las 22 y 25 semanas de gestación, y un caso a malformación congénita incompatible con la vida. La tasa de mortalidad neonatal del hospital se sitúa en 14 por cada mil nacidos vivos, frente a un estándar aceptable de 12.
En cuanto a las denuncias sobre la presencia de bacterias en el bloque quirúrgico, Novas informó que la planta física se encuentra bajo un proceso de intervención de ingeniería para la entrega del área de quirófanos y salas de parto. Explicó que en julio pasado se aplicaron protocolos de control mediante uso de cloro al 95 % y yodopovidona con el aval de empresas certificadas, encontrándose a la espera de los cultivos periódicos de seguimiento epidemiológico.
Respecto a las acusaciones formuladas por el anestesiólogo del centro, Dr. Ramón Laureano Contreras, la representación del SNS sostuvo que el especialista incurrió en la violación de leyes de confidencialidad al exponer los nombres de los pacientes. Añadió que la situación responde a un conflicto de índole gerencial y laboral, por lo que el caso fue remitido al Comité Disciplinario del Colegio Médico Dominicano.
«Existen en medicina… muertes evitables e inevitables. Yo no voy a poder hacer nada con las muertes inevitables, pero el país… y los directores de hospitales tienen que saber que tenemos que luchar por aquellas muertes evitables», concluyó el funcionario.
La denuncia presentada por el periodista Hansel García
Las declaraciones del Servicio Nacional de Salud se produjeron en respuesta a la denuncia pública formulada días antes por el periodista Hansel García en el programa Esto No es Radio Show. El analista reveló la muerte de al menos cinco recién nacidos en el Hospital Materno Infantil Francisco Antonio Gonzalvo de La Romana, atribuyendo los decesos a presuntas malas prácticas médicas, falta de insumos pediátricos y contaminación bacteriana en los quirófanos.
Dentro de los casos expuestos por García figuró el de una joven de 21 años trasladada por una unidad del Sistema 911. Según los testimonios de los familiares y los reportes del personal paramédico, la criatura se encontraba con vida y en movimiento al ingresar al centro; sin embargo, tras seis horas en labor de parto, el personal médico notificó el deceso argumentando que el bebé llevaba días sin vida. Fotografías y videos mostrados por los allegados documentaron que «el cuerpo sin vida del bebé fue colocado sin ningún tipo de cuidado dentro de una caja de cartón» y presentaba signos de laceraciones y golpes en el rostro y la cabeza.
La denuncia de García se fundamentó además en las declaraciones del doctor Ramón Laureano Contreras, anestesiólogo con 38 años de servicio en el hospital. El médico afirmó que el área quirúrgica se encontraba contaminada por bacterias como Pseudomonas, Escherichia coli, Streptococcus A y Staphylococcus A, y que ante la ausencia de insumos pediátricos se administraba anestesia general a recién nacidos con circuitos respiratorios diseñados para adultos. Laureano sostuvo que fue destituido de la jefatura de Anestesiología por la directora del centro, Dra. Ana Josefina Rosario Mercedes, tras notificar estas irregularidades.
Ante la gravedad de los hechos presentados, Hansel García y la Red Nacional de Derechos Humanos solicitaron la intervención urgente del ministro de Salud Pública, Dr. Víctor Atallah, y del director del SNS, Dr. Julio César Landrón, para establecer responsabilidades.
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