Peter Medak, director y actor de origen húngaro, murió este martes en Los Ángeles a los 88 años. Su nombre quedará ligado para siempre a títulos como Al final de la escalera, The Krays y La clase dirigente, tres películas que demuestran la versatilidad de un cineasta capaz de moverse con soltura entre géneros muy distintos.
A lo largo de una carrera que se extendió durante seis décadas, Medak firmó 27 largometrajes en los que exploró el terror psicológico, la comedia negra y el drama criminal. Su mayor éxito llegó en 1980 con Al final de la escalera, un thriller sobrenatural protagonizado por George C. Scott que obtuvo ocho premios Genie, entre ellos el de mejor película, y que con el tiempo se convirtió en un clásico de culto del cine de casas encantadas.
Diez años después dirigió The Krays, un drama británico de gánsteres que le valió el premio Evening Standard al mejor director y que confirmó su talento para retratar ambientes oscuros y personajes al límite.
Una infancia marcada por la guerra y el exilio
Nacido en Budapest en 1937, Medak tuvo que pasar parte de la Segunda Guerra Mundial escondido junto a su familia. Más tarde, bajo el régimen comunista húngaro, su padre fue encarcelado y a él se le prohibió asistir a la escuela, una etapa que marcó profundamente su juventud.
Durante la Revolución húngara de 1956 logró huir a Inglaterra, donde comenzó a abrirse camino en la industria cinematográfica británica. Allí trabajó como ayudante de dirección, un aprendizaje que le sirvió de trampolín antes de dar el salto definitivo a Hollywood.
Su debut como director de largometrajes llegó en 1968 con Negatives, protagonizada por Glenda Jackson. Pocos años después, en 1972, estrenó La clase dirigente, una sátira protagonizada por Peter O’Toole que compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes y que le valió al actor una nominación al Óscar.
Del cine a las grandes series de televisión
En su filmografía también destacan A Day in the Death of Joe Egg y Doble juego, un thriller criminal protagonizado por Gary Oldman. Sin embargo, su talento no se limitó a la gran pantalla, ya que Medak desarrolló una extensa trayectoria en televisión.
El director se puso al frente de episodios de algunas de las series más aclamadas de las últimas décadas, como Homicidio, The Wire, Breaking Bad y House. Su presencia en estas producciones demuestra que supo adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la mirada que lo había caracterizado en el cine.
En 2018 presentó el documental The Ghost of Peter Sellers, en el que repasó la complicada producción de Ghost in the Noonday Sun, la comedia de los años setenta que rodó junto al célebre actor británico.
Medak deja cuatro hijos, Christopher, Joshua, Karen y Cornela, además de cinco nietos. Con su muerte desaparece un cineasta que convirtió su propia historia de supervivencia en una mirada única sobre el miedo, el poder y la condición humana.
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