Una huelga sorpresiva paralizó este martes las seis líneas del metro y el servicio de Premetro de Buenos Aires, luego de que tres dirigentes sindicales fueran detenidos durante una protesta laboral.
La empresa operadora Emova informó, pasadas las 10:00 de la mañana, hora local, que todas las líneas estaban interrumpidas por una medida de fuerza gremial. Hasta el momento del reporte, no se había establecido un horario para la reanudación del servicio, utilizado diariamente por unos 800,000 pasajeros.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro advirtió que mantendría la suspensión hasta que fueran liberados sus compañeros detenidos y denunció lo que considera una criminalización de la protesta sindical.
Según explicó el gremio, el conflicto se originó por una sanción impuesta a un trabajador que calificó de abusiva. En respuesta, empleados abrieron los molinetes de la estación cabecera de la línea B para permitir que los pasajeros ingresaran gratuitamente.
La intervención policial para impedir esta acción derivó en un altercado y en el arresto de tres trabajadores, acusados de obstaculizar el accionar de las fuerzas de seguridad, según explicó el secretario de Seguridad de la ciudad, Maximiliano Piñeiro, a la radio La Red.
Piñeiro también informó que la Fiscalía había ordenado detener al trabajador que abrió una puerta de emergencia para facilitar el acceso gratuito, aunque este no había sido arrestado porque permanecía atrincherado en una oficina.
Por su parte, el alcalde de Buenos Aires, Jorge Macri, defendió la actuación de las autoridades y sostuvo en la red social X que quienes bloqueen un servicio esencial deben ser detenidos.
El conflicto se produce meses después de que, en junio, el gobierno de Macri estableciera que el metro y el Premetro debían mantener al menos el 50 % de sus operaciones durante las huelgas, al ser considerados servicios esenciales.
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