Por Luis Ramón López
MOCA Espaillat.-En la historia cultural de Moca existen iniciativas que, más allá de su permanencia física, dejan una huella imborrable en la memoria colectiva de un pueblo. Una de ellas es la revista PRESENCIA MOCANA, un legado cultural de los mocanos que nació del pensamiento y la visión del doctor José Abigail Cruz Infante, con el propósito de abrir espacios al conocimiento, la creatividad y el talento de los mocanos.
En las páginas de esta publicación que se inicia para los años de 1970, encontraron acogida las inquietudes de jóvenes que comenzaban a descubrir su vocación intelectual, así como las reflexiones y aportes de hombres vinculados a las letras, la literatura, las ciencias y otras expresiones del pensamiento humano.
En una época en la que las oportunidades para divulgar las ideas y dar a conocer el talento emergente eran limitadas, PRESENCIA MOCANA, representó una ventana abierta al conocimiento y una plataforma para quienes aspiraban a desarrollar sus capacidades, compartir sus inquietudes y contribuir al enriquecimiento cultural de su comunidad.
Una escuela de formación intelectual
Más que una revista, la Revista PRESENCIA MOCANA constituyó un espacio de aprendizaje, crecimiento y participación. Sus páginas sirvieron de escenario para que jóvenes inquietos encontraran una oportunidad de expresión y comenzaran a construir un camino en el mundo de las letras y el pensamiento.
Aquella experiencia editorial contribuyó a alimentar las aspiraciones de una generación que buscaba abrirse paso mediante la lectura, la escritura, la investigación y el intercambio de ideas.
El valor de una publicación cultural no se mide exclusivamente por su circulación o por la cantidad de ediciones que logra producir. También se reconoce por su capacidad para estimular vocaciones, descubrir talentos y dejar enseñanzas que perduran más allá de su tiempo.
Un encuentro con las grandes figuras de la mocanidad
Por las páginas de PRESENCIA MOCANA encontraron espacio importantes exponentes de la cultura, la historia, el pensamiento y la vida pública dominicana, entre ellos el doctor Julio Jaime Julia, Bruno Rosario Candelier, Artagnan Pérez Méndez, Adriano Miguel Tejada, Darío Bencomo, Juan Arístides Taveras Guzmán, Atilio Guzmán Fernández, José Rafael Vargas, José Rafael Lantigua, Pedro Pompeyo Rosario, Mario Cáceres, Gabriel Guzmán Marcelino y el padre Arnaldo Bazán, entre otras personalidades vinculadas al pensamiento y la cultura mocana.
La presencia de estas figuras contribuyó a convertir la revista en un escenario de intercambio intelectual, donde la historia local, la identidad cultural, las letras y las inquietudes sociales encontraron un espacio para su difusión.
Sus páginas sirvieron para reunir distintas generaciones de pensadores y creadores, fortaleciendo el vínculo entre quienes habían consolidado una trayectoria intelectual y aquellos jóvenes que aspiraban a construir la suya.
Desde esa perspectiva, PRESENCIA MOCANA ocupa un lugar significativo en el patrimonio intelectual de Moca, por haber ofrecido oportunidades a quienes necesitaban un espacio donde sus ideas pudieran ser leídas, valoradas y compartidas.
Una gran escuela del periodismo local
Uno de los aportes más significativos de la revista PRESENCIA MOCANA fue su papel como escuela de formación para el periodismo mocano.
En el ejercicio cotidiano de escribir, investigar, organizar ideas y comunicar acontecimientos, numerosos jóvenes encontraron una oportunidad para desarrollar las habilidades que posteriormente les permitirían abrirse camino en el oficio periodístico.
Entre quienes dieron sus primeros pasos o fortalecieron su formación periodística en ese ambiente editorial figuran Bolívar Balcácer, Luis Ramón López, Roberto Miguel Cruz Tejada, Florencio Manuel Tejada e Isidro Silva Cabreja, entre otros comunicadores que desarrollaron sus respectivas trayectorias profesionales.
Para estos jóvenes, la revista significó mucho más que un medio donde publicar sus escritos. Fue un espacio de aprendizaje, disciplina y crecimiento, donde la palabra escrita adquiría valor como instrumento para informar, orientar y contribuir al desarrollo de la sociedad.
En aquellas páginas se cultivaban la observación, la investigación, la redacción y el compromiso con los acontecimientos de la comunidad. Se aprendía que el periodismo no consiste únicamente en narrar hechos, sino también en comprenderlos, contextualizarlos y ofrecer a los lectores información de interés público.
La experiencia de PRESENCIA MOCANA demuestra la importancia que pueden tener las publicaciones locales en la formación de nuevos comunicadores, especialmente cuando ofrecen oportunidades a jóvenes que poseen talento, inquietudes y deseos de superación, pero carecen de espacios para demostrar sus capacidades.
José Abigail Cruz Infante, impulsor de una iniciativa cultural
El doctor José Abigail Cruz Infante, merece ser recordado entre quienes comprendieron la importancia de promover la cultura como instrumento de formación humana y desarrollo social.
Su iniciativa editorial respondió a una visión que trascendía la simple publicación de contenidos: propiciar un ambiente donde el conocimiento, la literatura y la ciencia pudieran encontrarse con las aspiraciones de la juventud.
Emprender una revista de esta naturaleza supone asumir el compromiso de estimular el pensamiento, respaldar la creación intelectual y reconocer que el progreso de una sociedad también depende de la educación y de las oportunidades que ofrece a sus talentos.
La trayectoria de PRESENCIA MOCANA invita, por tanto, a valorar el esfuerzo de quienes, desde el ámbito cultural, han contribuido a fortalecer la identidad de Moca y a mantener viva su tradición de participación intelectual.
Un legado que merece permanecer en la memoria
Con el paso del tiempo, las páginas de las publicaciones culturales se convierten en testimonios de una época. En ellas quedan registradas las inquietudes de una generación, las ideas que marcaron su entorno y las aspiraciones de quienes procuraron abrir nuevos horizontes para su comunidad.
Por eso, rescatar la historia de la Revista PRESENCIA MOCANA significa también recuperar una parte de la memoria cultural mocana y reconocer la importancia de los espacios que hicieron posible la expresión de nuevos talentos.
Las generaciones actuales tienen en este legado una referencia sobre el valor de la palabra escrita, la promoción de la lectura y el compromiso de crear oportunidades para los jóvenes que desean aportar al desarrollo intelectual de su pueblo.
La experiencia de esta revista recuerda que muchas trayectorias comienzan con una oportunidad; una página disponible, una idea publicada, un texto leído por primera vez o una voz que encuentra quien la escuche.
La Revista PRESENCIA MOCANA fue parte de ese impulso creador que sembró esperanza y abrió caminos. Su recuerdo constituye una invitación a preservar la historia cultural de Moca, reconocer a sus protagonistas y continuar promoviendo iniciativas que permitan a las nuevas generaciones descubrir, desarrollar y compartir sus talentos.
Porque cuando una comunidad ofrece espacio al pensamiento y a la creatividad, no solamente publica una revista; contribuye a formar ciudadanos, fortalece su identidad y siembra las semillas de su futuro cultural.




