Ciudadanos consultados sobre el avance de la inteligencia artificial (IA) consideran que esta tecnología puede facilitar las labores y aumentar la productividad, pero entienden que no necesariamente sustituirá por completo a los trabajadores, aunque advierten sobre los riesgos de su uso excesivo y la automatización de determinadas funciones.
Ángel, uno de los entrevistados, sostuvo que, aunque la inteligencia artificial representa una amenaza para algunos empleos, todavía presenta limitaciones para asumir las tareas que requieren capacidades humanas. Sin embargo, consideró que el mayor riesgo está en la intención de algunas empresas de utilizarla para prescindir de personal. “El problema no es tanto la inteligencia artificial como tal, sino el uso que se le quiere dar”, expresó.
En tanto, Samuel señaló que esta tecnología puede optimizar procesos en áreas como la informática, la contabilidad y el servicio al cliente, pero advirtió que la automatización también podría reducir la necesidad de trabajadores en determinados puestos. “Si se abusa mucho, sí lo veo como un peligro para trabajos en general”, manifestó.
Por su parte, Carlos José consideró que la inteligencia artificial debe utilizarse como una herramienta para hacer más eficientes las labores, en lugar de convertirse en un sustituto absoluto del personal humano. Asimismo, advirtió que depender exclusivamente de estos sistemas podría generar complicaciones cuando se produzcan errores. “Si tú lo utilizas se puede utilizar para hacer que nuestro trabajo sea más fácil, pero también se puede utilizar para reemplazarlos”, indicó.
Una posición más crítica expresó Juan Manuel Ureña, quien manifestó preocupación por la creciente dependencia de la inteligencia artificial y los riesgos que, a su juicio, representa para la sociedad, especialmente por su capacidad para generar y modificar información.
Las opiniones recogidas reflejan las distintas perspectivas ciudadanas frente a una tecnología que continúa transformando el mundo laboral. Mientras algunos confían en que seguirá siendo una herramienta de apoyo, otros advierten sobre la necesidad de establecer límites a su implementación para evitar que el avance tecnológico comprometa las oportunidades de empleo.




