China anunció este miércoles 14 de octubre el despliegue de un grupo de combate encabezado por el portaaviones Liaoning hacia el Pacífico occidental, donde realizará nuevas maniobras militares como parte de su programa anual de entrenamiento.
Según informó la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) mediante un comunicado difundido en sus redes sociales, los ejercicios tienen como objetivo mejorar la preparación operativa de las unidades navales en condiciones similares a las de un combate real.
La institución militar aseguró que las maniobras cumplen con el derecho internacional y sostuvo que no están dirigidas contra ningún país ni objetivo específico.
El anuncio, sin embargo, no detalla qué embarcaciones acompañan al portaaviones Liaoning, las aguas donde se desarrollarán los ejercicios ni la duración de las operaciones.
Portaaviones Liaoning y maniobras
El Liaoning es el más antiguo de los tres portaaviones operativos de China y ya había sido desplegado en el Pacífico occidental durante mayo de este año.
En aquella ocasión, la Armada china anunció maniobras que incluían vuelos tácticos en mar abierto, prácticas de fuego real y operaciones de búsqueda y rescate.
El nuevo despliegue del portaaviones Liaoning representa otra misión de entrenamiento de la Armada china en esa región, aunque las autoridades no han especificado las actividades previstas para esta operación.
Portaaviones Liaoning: antecedentes
En junio de 2025, el Liaoning y el portaaviones Shandong realizaron un despliegue simultáneo de más de un mes en el Pacífico occidental.
Durante esas operaciones, ambas embarcaciones participaron en ejercicios de combate y maniobras conjuntas con otras unidades militares chinas.
Aquellas actividades generaron preocupación en Japón y Taiwán. En ese momento, el ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo, cuestionó las operaciones navales de China más allá de la primera cadena de islas, una zona estratégica que comprende archipiélagos de Japón, Taiwán y Filipinas.
Tensiones en torno a Taiwán
El despliegue se produce en una región marcada por las diferencias entre Pekín y Taipéi sobre el estatus político de Taiwán.
China considera a la isla parte de su territorio y no ha descartado recurrir a la fuerza para lograr la reunificación.
Por su parte, el Gobierno de Taipéi rechaza esa postura y defiende que corresponde a los 23 millones de habitantes de Taiwán decidir su futuro político.
Pese a este contexto, la Armada china ha señalado que las nuevas maniobras forman parte de sus actividades habituales de entrenamiento y que no tienen como objetivo a ningún país en particular.




