Santo Domingo Oeste.– Cinco familias quedaron sin hogar luego de que un incendio redujera a cenizas varias viviendas la noche del pasado sábado, alrededor de las 8:00, en la calle Camino Engombe, en el sector El Café de Herrera.
Entre los afectados está Juan Antonio Rubio, de 89 años, quien contó que se encontraba en su habitación haciendo sus oraciones cuando fue alertado de que las llamas ya habían alcanzado una de las viviendas cercanas.
“Yo quedé solo con el pantalón corto que tenía puesto, porque yo estaba en el baño, orando, y tuve que salir corriendo y dejar todo”, relató.
Rubio explicó que cuando salió de la vivienda el fuego ya había alcanzado el techo y no pudo regresar para sacar ninguna de sus pertenencias. En la casa vivía junto a su hijo, pero ambos tenían sus espacios separados.
“Ahí perdí yo todo, todo, todo lo que había. Todo se quemó”, lamentó.
Hasta el momento, los afectados no tienen una explicación definitiva sobre el origen del incendio, aunque algunos vecinos sospechan que pudo haberse producido por un problema eléctrico.
William Rodríguez, otro de los afectados, dijo que cuando recibió la noticia salió corriendo hacia su casa, pero al llegar ya no había nada que pudiera rescatar.
“Se me quemó todo: nevera, televisor, muebles, cama, de todo. La ropa, todo. Me quedé sin nada”, expresó.
Rodríguez, quien llevaba más de tres años viviendo en el lugar, aseguró que actualmente se encuentra en la casa de un hermano y pidió ayuda a las autoridades, ya que, según explicó, tiene una discapacidad que le impide trabajar.
“Yo perdí todo y soy un hombre lisiado, que yo no puedo trabajar. Necesitamos una ayuda de verdad”, manifestó.
Otra de las afectadas, Maritza Morillo, explicó que al momento del incendio se encontraba en la iglesia y cuando regresó, alrededor de las 9:20 de la noche, el fuego todavía estaba siendo combatido.
Morillo detalló que las llamas afectaron varias viviendas y dejaron a varias familias sin sus pertenencias.
Explicó que su hijo, José Miguel Ubrí Morillo, vive con su esposa y sus dos hijos, de tres y nueve años, y actualmente la familia duerme en su casa sobre un colchón en el piso.
“Se quedaron sin escolares, sin uniformes, sin cuadernos, nada. Todo se le quemó”, contó.
También resultó afectada la vivienda de su hermana, Marilandi Morillo Montero, quien perdió sus pertenencias en el incendio.
Los afectados aseguran que vecinos de la zona les han brindado ropa y un lugar donde pasar la noche, pero necesitan colchones, alimentos, ropa y otros artículos básicos para poder comenzar nuevamente.
Los residentes hicieron un llamado a las autoridades y a cualquier persona que pueda colaborar para que acudan en su auxilio, tras perder sus hogares y pertenencias en cuestión de minutos.
Según los afectados, ninguna persona murió ni resultó gravemente herida durante el incendio, ya que lograron salir a tiempo de las viviendas.




