Santo Domingo.– El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), José Manuel Salazar-Xirinachs, destacó el desempeño económico de República Dominicana durante las últimas décadas y afirmó que el país se encuentra entre las naciones de la región que han logrado mantener un crecimiento sostenido cercano al 5 % durante los últimos 25 años.
Salazar-Xirinachs sostuvo que ese comportamiento constituye un resultado relevante dentro del contexto latinoamericano, al señalar que el crecimiento dominicano ha estado acompañado de una transformación económica, generación de empleos, reducción significativa de la pobreza y una importante expansión de la infraestructura.
El funcionario de la CEPAL consideró que, si República Dominicana logra mantener ese ritmo de crecimiento, podrá continuar elevando su ingreso per cápita y ampliando las oportunidades para su población, particularmente en materia de desarrollo del talento humano.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante un encuentro previo al inicio del 41.º período de sesiones de la CEPAL, que se desarrollará del 7 al 9 de octubre en República Dominicana.
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Salazar-Xirinachs también valoró que el país asumirá durante dos años la presidencia de la organización, al tiempo que destacó el compromiso mostrado por distintos sectores nacionales con el desarrollo económico.
“Hay que tener ganas de desarrollarse, ganas de mejorar”, expresó el secretario ejecutivo de la CEPAL, al referirse al ambiente que, según dijo, percibe en República Dominicana entre el Gobierno, el sector privado y otros actores de la sociedad.
Agenda centrada en los nuevos desafíos del desarrollo
El 41.º período de sesiones de la CEPAL incluirá una amplia agenda de debates sobre los principales desafíos económicos y sociales que enfrenta América Latina y el Caribe.
Durante la jornada inaugural será presentado el documento central denominado “Trampas del desarrollo y la capacidad de gestión de las transformaciones indispensables en la nueva era geopolítica”, que servirá como punto de partida para analizar los obstáculos que limitan el crecimiento de los países de la región.
El segundo día será presentado un documento complementario, elaborado por una comisión independiente, titulado “Rupturas y oportunidades: hacia una América Latina y el Caribe próspera en la nueva era”.
La agenda también contempla discusiones sobre transformación digital, inteligencia artificial, una nueva etapa de integración regional y mecanismos para fortalecer la productividad y el desarrollo económico.
El secretario ejecutivo explicó que el propósito de estos encuentros no se limita a producir documentos y recomendaciones, sino que busca crear espacios para que los gobiernos compartan experiencias, políticas públicas, avances, dificultades y lecciones aprendidas.
“Tenemos espacios para que los países conversen entre ellos mismos, se cuenten sus historias, revisen sus buenas prácticas, sus éxitos, sus no tan éxitos o fracasos”, señaló.
CEPAL pone la lupa sobre las llamadas trampas del desarrollo
Uno de los documentos que será analizado durante el encuentro aborda las denominadas “trampas del desarrollo”, con el objetivo de identificar las condiciones que mantienen a determinados países con dificultades para sostener mayores niveles de crecimiento y bienestar.
Salazar-Xirinachs explicó que más de la mitad de los países de América Latina y el Caribe presentan características asociadas a estas dificultades, por lo que el análisis buscará determinar las particularidades de cada economía y las políticas necesarias para superar esos obstáculos.
Al referirse a Brasil, señaló que por su tamaño y peso económico en la región enfrenta desafíos específicos, aunque también cuenta con sectores altamente competitivos y avances importantes en formación de talento humano y desarrollo productivo.
La CEPAL plantea así que el intercambio regional permita aprovechar las experiencias de cada país para diseñar políticas que respondan a los nuevos desafíos económicos, tecnológicos y geopolíticos.
El organismo también procura incorporar al diálogo al sector privado y a la sociedad civil, además de las instituciones gubernamentales, con el objetivo de ampliar la discusión sobre las estrategias necesarias para impulsar el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe.





