Verity convirtió su popularidad literaria en éxito cinematográfico. La adaptación de la novela de Colleen Hoover debutó en el primer lugar de la taquilla de Estados Unidos y Canadá, imponiéndose durante un fin de semana que también recibió la esperada Digger de Alejandro G. Iñárritu.
La película protagonizada por Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett recaudó aproximadamente 18 millones de dólares durante sus primeros tres días en 3,631 salas. Su desempeño resulta especialmente favorable frente a un presupuesto de producción cercano a los 20 millones.
La cinta sigue a Lowen Ashleigh, una escritora contratada para terminar los libros de Verity Crawford después de que la famosa autora queda incapacitada. Sin embargo, su estancia en la casa de la familia termina revelando secretos que convierten el trabajo en una experiencia cada vez más inquietante.
La situación fue muy diferente para Tom Cruise. Digger, su nueva película dirigida por el mexicano Alejandro G. Iñárritu, consiguió alrededor de 5.7 millones de dólares durante el fin de semana y quedó considerablemente por debajo de Verity.
El resultado llama especialmente la atención por tratarse de la primera película en inglés de Iñárritu desde The Revenant y por representar un proyecto poco convencional dentro de la carrera reciente de Cruise, quien durante los últimos años ha estado estrechamente relacionado con grandes producciones de acción.
Sin embargo, la taquilla no necesariamente refleja la recepción de ambas películas. Mientras Verity ha generado opiniones divididas entre la crítica, Digger ha recibido una respuesta más favorable, creando un interesante contraste entre desempeño comercial y valoración especializada.
Por ahora, el fin de semana pertenece a Verity. El thriller consiguió transformar el fenómeno alrededor del libro en espectadores dentro de las salas, mientras Digger tendrá que depender de las próximas semanas y del boca a boca para intentar mejorar su recorrido comercial. .




