Roma.– Italia conmemora este domingo los 800 años de la muerte de san Francisco de Asís con actividades religiosas y homenajes a su legado de paz, fraternidad y humildad. El papa León XIV y las principales autoridades italianas destacaron la vigencia del mensaje del santo, considerado una de las figuras más representativas de la tradición católica del país.
La ciudad de Asís, en el centro de Italia, concentra las principales celebraciones, con la llegada de miles de peregrinos y visitantes que acuden a rendir homenaje al religioso, conocido popularmente como el Poverello, término italiano que significa «el pobrecillo».
La conmemoración coincide con la decisión del Parlamento italiano de restablecer el 4 de octubre como fiesta nacional, una medida que recupera una tradición suspendida hace 50 años.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, recordó la importancia histórica y cultural del santo, a quien describió como una figura que representa algunos de los rasgos más distintivos de la identidad italiana.
Por su parte, el papa León XIV evocó a san Francisco durante el rezo del ángelus en la plaza de San Pedro, donde resaltó su compromiso con la Iglesia y su forma de vida basada en la pobreza, la alegría y la entrega a los demás.
El pontífice también aprovechó la ocasión para llamar a fortalecer la convivencia entre los pueblos y trabajar por la paz, en consonancia con el mensaje que el religioso difundió durante su vida.
De una vida acomodada a la pobreza
San Francisco de Asís nació entre 1181 y 1182 en una familia de comerciantes textiles acomodados. Su nombre de nacimiento era Giovanni di Pietro Bernardone y, durante su juventud, disfrutó de una vida marcada por los privilegios económicos de su entorno.
Su trayectoria cambió después de participar en la guerra entre Asís y Perugia, conflicto en el que fue capturado y permaneció prisionero durante aproximadamente un año. Tras esa experiencia y una profunda transformación espiritual, decidió abandonar sus riquezas y dedicar su vida a la fe.




